Avantius, Adriano, Cicerone, Atlante, Themis... y así hasta ocho plataformas informáticas conviven en el sistema judicial español sin interoperabilidad, es decir, cada comunidad tiene su propio lenguaje. Esta disparidad de aplicaciones sin sincronizar impide, por ejemplo, que un juez de guardia en una localidad catalana al que le llega un detenido pueda saber a través de su plataforma tecnológica, Themis, si esta persona está buscada en otra comunidad autónoma. El juez tiene que tomar una decisión en pocas horas, para lo que necesita consultar en los registros policiales.
Un proyecto pionero en Castilla y León y del que la junta de la Asociación Española Contra el Cáncer en Zamora únicamente conoce una experiencia similar en Sevilla permitirá poner en marcha una biblioteca para enfermos oncológicos gracias a las donaciones de ciudadanos particulares.