24 horas con... David Gómez Domínguez

24Mar2010

Hola, soy David Gómez; granadino de adopción hace 15 años, aunque de raíz y corazón gaditano. Diplomado en Biblioteconomía (1998), licenciado en Documentación (2000) y estudios de doctorado (2002). Mi andadura profesional la comencé en el Departamento de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad de Granada, allí disfruté durante 4 años de una Beca de Formación de Profesorado Universitario donde, además de labores de investigación, estuve impartiendo clases en la Diplomatura. Posteriormente pasé tres años en la Biblioteca Universitaria de Granada trabajando en el repositorio de tesis doctorales. Acabado este período, el destino me puso delante la figura de Francisco Ayala; en la Fundación que lleva su nombre, empecé un proyecto documental en el que aún sigo trabajando. Actualmente, desde agosto de 2008, trabajo como documentalista en el Observatorio de la Infancia en Andalucía (órgano consultivo y de propuesta, adscrito a la Dirección General de Infancia y Familias de la Junta de Andalucía, gestionado por la Fundación Andaluza de Servicios Sociales).

6:40. Suena por primera vez el despertador; digo “por primera vez” porque soy persona de sueño profundo y necesito mi tiempo para despertar.

7:00. Ya despierto, me levanto y, por este orden, realizo siempre las mismas acciones: paso por la habitación de Sergio para arroparlo (mi hijo de 17 meses que suele destaparse a lo largo de la noche), luego a la cocina a tomarme el primer café del día (con el café en el cuerpo se ve la cosa de otro color), al baño a refrescarme la cara y por último, Lunita (mi perrita, una galga afgana de casi 7 años) me espera para salir a la calle.

7:30. Busco mi coche (a veces no me acuerdo donde aparqué el día anterior), una vez encontrado, me pongo en marcha camino del trabajo. De Maracena a Granada tengo que ir por la circunvalación, y nunca sabe uno como estarán las retenciones.

7:50. Después de cruzar toda Granada, llego al recinto de la Alhambra. Allí, muy cerquita del auditorio Manuel de Falla se encuentra ubicado el Observatorio de la Infancia en Andalucía.

7:55. Enciendo mi ordenador y ficho a través de la intranet. Comienza mi jornada laboral.

8:00. Accedo a mi cuenta en google reader y hago uso de mi tiempo controlado (lo aprendí en un curso de optimización del tiempo en el trabajo). Acto seguido, doy un paseo por twitter y facebook para ver que se cuece entre compañeros de profesión.

8:30.  Abro el correo electrónico corporativo para ver si han contestado a mensajes enviados o si hay algo urgente que tenga que llevar a cabo con prioridad.

8:55. Sigo con la actualización y normalización de los ficheros de datos de la sección de “Estado de la Infancia en Andalucía” de nuestra web. Desde el área de estudios y proyectos me enviaron los nuevos documentos que hay que subir a cada apartado de la sección.

9:20. Salgo a desayunar en el primer turno junto a algunos de mis compañeros/as. Media chapata de Alfacar con mantequilla y un café calentito al calor de una chimenea, me espera en los “Jardines Alberto”, frente a las taquillas de la Alhambra.

9:40. De vuelta al Observatorio.

9:45. Estamos en plena fase de actualización y mejora del buscador de nuestra biblioteca virtual y toca validar cambios antes de lanzar la nueva versión. Además de trabajar con el buscador, estoy desarrollando las ayudas correspondientes que servirán de guía a nuestros usuarios.

10:50. Desde el área de comunicación se lanza el dossier diario de noticias sobre infancia y adolescencia para todo el personal del Observatorio y los jefes de servicio de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social. Me llega el mail con el dossier y realizo una parada para ojear si entre las noticias del día se hace referencia a algún estudio o informe de interés para el centro.

11:10. Efectivamente, en el dossier de hoy, varias noticias hacen referencia a un informe sobre convivencia y violencia en las aulas. Me pongo a ello, busco en la web del organismo en cuestión dicho informe y compruebo si está sujeto a algún tipo de licencia que me permita subirlo a texto completo desde nuestra biblioteca virtual sin necesidad de solicitar autorización de derechos de autor. En caso que no sea así, me pongo en contacto con la organización y solicito vía mail la autorización.

11:40. Sigo con la validación del buscador  y el desarrollo de los tutoriales y envío a mi compañera del área de sistemas las incidencias que me han ido surgiendo. Enviado un correo electrónico con las mismas, quedo a la espera de la corrección de errores para proceder a una nueva comprobación.

12:15. Me llega un mail de dirección en el que se me solicita que suba a la sección de “Mirada a la infancia” de la web, el documental sobre responsabilidad parental que se proyectó en el VIII Foro Andaluz de la Infancia. Este documental ha sido realizado por el programa “Es posible” de Canal Sur 2 Andalucía.  De nuevo me toca gestionar la autorización para poder llevar a cabo esta operación; en este caso, dado que hay antecedentes, me pongo en contacto telefónico directo con la persona adecuada. Acto seguido, recibo un mail con la autorización y procedemos a tratar el vídeo para subirlo a nuestra biblioteca virtual, realizando un enlace al mismo desde la sección comentada anteriormente. 

12:50. Dado que estoy solo al frente del área de documentación, tengo mi tiempo organizado por tareas, aunque a veces, se presentan cuestiones que hay que afrontar de forma inmediata. Hecho este inciso, a estas horas, me pongo a registrar un pedido de publicaciones que me acaba de llegar para nuestra biblioteca física (el Observatorio de la Infancia en Andalucía forma parte de la Red de Centros de Documentación y Bibliotecas Especializadas de Andalucía).  Una vez registrados, envío un mail a todos mis compañeros con las nuevas novedades incorporadas a la biblioteca y paso a abrir absysNET para proceder a la catalogación de estas publicaciones y realizar el proceso técnico de las mismas hasta colocarlas en los estantes.

13:45. Mi compañera del área de formación me pide que suba un nuevo curso, a la sección de formación. La inscripción a los cursos es electrónica y se activa sólo cuando el curso se ha subido a la web, por tanto, debo hacerlo sobre la marcha.

13:55. Recibo un mail de una usuaria que me solicita material didáctico sobre cultura marroquí para un proyecto de mediación intercultural que se está llevando a cabo en un colegio de la provincia de Granada.

14:00. Contesto a esta usuaria. Le comento que en breve recibirá otro mail con información al respecto y aprovecho el tiempo que me queda para comenzar la búsqueda.

14:30. Salgo de la intranet, apago el ordenador y me despido de mis compañeros/as hasta mañana (si fuese lunes trabajaría hasta las 18:30 h.) Ahora toca volver a atravesar Granada en hora punta.

15:00. Llego a casa y tras abrir la puerta Sergio sale corriendo en mi busca regalándome una sonrisa que me ilumina el día.

16:30. Después de reposar la comida, sacar a Lunita de nuevo a la calle y antes que Sergio se levante de su siesta; cambio el chip, toca Francisco Ayala.

16:35. Como comentaba en mi presentación, colaboro con la Fundación Francisco Ayala en la realización de la bibliografía “de” y “sobre” la figura de este autor. Para ello alimento una base de datos bibliográfica en Zotero con los resultados obtenidos en mis consultas a las principales bases de datos nacionales e internacionales, catálogos colectivos y de bibliotecas nacionales, plataformas de acceso abierto y hemerotecas digitales. Por un lado, trato de recuperar todo lo que se publica sobre Ayala y su obra, y por otro, ando en busca de trabajos del propio autor desconocidos por el personal de la Fundación. Se trata de un personaje fascinante con una producción tremenda dada su longevidad y proactividad y sus distintas facetas como sociólogo, escritor, ensayista, traductor, crítico de cine, etc.

18:45. Sergio ya se ha despertado y acaba de terminar de merendar. Vuelvo a cambiar el chip y dedico mi tiempo al chiquitín. Solemos ir, bien a algún parque donde podamos jugar, bien a Granada capital a dar un paseo (cada vez es más agradable andar `por sus calles, casi todo el centro es peatonal).

20:00. Volvemos a casa, ponemos el pijama a Sergio y antes de preparar sus cereales para cenar, salgo de nuevo a la calle con Lunita.

20:30. Si es Cristina la que da de cenar al pequeñín, aprovecho para leer un ratillo. Ahora tengo entre manos “La voz dormida” de Dulce Chacón, me está gustando mucho.

21:00. Me despido de Sergio que va camino de su cuarto para dormir. Sigo leyendo.

21:30. Preparamos la cena, y con una luz ambiente en el salón, Cristina y yo disfrutamos del mejor momento del día; con Sergio dormido, podemos hablar tranquilamente y contarnos como nos ha ido el día. Desconectamos también viendo un poco la televisión.

23:30. Es hora de dormir, aunque casi siempre suelo quedarme dormido un ratillo antes en el sofá. A ver que me espera mañana en el trabajo, tengo  mil tareas pendientes y más que volverán a surgir.

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