Colecciones jurídicas en las bibliotecas públicas

5Feb2009

¿No sé si habéis escuchado un anuncio por la radio de unos abogados que ofrecen sus servicios por una pequeña cuota mensual?. Las bibliotecas públicas, que, por el momento, están sufragadas íntegramente por los gobiernos tanto locales, autonómicos como estatales, suelen disponer de unas pequeñas y débiles colecciones jurídicas todavía muy lejos del tipo norteamericano al estilo "Sea usted su propio abogado".

Es conveniente recordar el deber y el derecho de conocer el propio entorno jurídico en el que se desenvuelve la vida de un ciudadano, sea inmigrante o nacional, en una determinada localidad. También conocemos las dificultades ciudadanas entre diferentes Comunidades Autónomas, pongamos por caso Navarra y Andalucía, y aún dentro de la propia Unión Europea, Bélgica y España, en lo que se refiere a pequeñas burocracias para garantizar derechos.

Es una pena que los inmigrantes apenas conozcan nuestra Constitución Española de 1978, así como el escaso éxito del Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, recientemente Tratado de Lisboa. Algunas nociones sobre los principales deberes y derechos evitarían muchos dolores de cabeza cotidianos.

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