Conversación con Joaquín Víquez

5Feb2009

Tengo el placer de inaugurar un nuevo espacio dentro de mi blog que llevaba gestándose desde hace tiempo, se trata de un ciclo de conversaciones con diversos profesionales de la información junto a un buen número de personas alrededor del mundo. La finalidad de este proyecto no será otra que la de acercar posturas y experiencias, aparentemente lejanas, para finalmente demostrar que por encima de los campos profesionales y las diversas nacionalidades, en esencia, todas las personas tenemos unas preocupaciones comunes relacionadas con la información y la cooperación. Sin más aquí os dejo con Joaquin Víquez, profesional costarricense del mundo de la Archivística que decidió embarcarse rumbo a España temporalmente para enriquecerse y enriquecernos con toda su experiencia y dedicación.

Hola Joaquín, antes de nada, me gustaría que nos hicieras una breve presentación sobre ti y tu trayectoria tanto académica como profesional.

Hola, mi formación es de archivista, como decimos en Costa Rica. Inicié con una titulación que ya no existe, denominada “diplomado” era un título técnico denominado pregrado pero se obtenía en la Universidad y para cursarlo se debía cumplir con todas las formalidades de ingreso. Posteriormente estudié un grado en archivística y luego un máster en bibliotecología con énfasis en gestión de la información. Mi labor ha sido siempre en un archivo administrativo en la misma universidad.

Recibiste formación académica relacionada con la Documentación en Costa Rica y España ¿cuáles son las diferencias que encontraste en cada país? ¿crees que existe el mismo concepto de la profesión en todos los países? ¿qué clase de competencias adquiriste en cada lugar y cuáles te fueron más útiles a la hora de enfrentarte al desempeño profesional? ¿cómo crees que podríamos mejorar en España en ese sentido?

La principal diferencia entre los dos países es que aquí se reúne todo en el concepto de “documentación” mientras que en mi país se diferencia entre bibliotecología y archivística. Esa diferencia es incluso en la facultad que imparte cada una de las carreras y por supuesto en los planes de estudio. Baste resumir que yo en una biblioteca soy un simple usuario como cualquier otra persona. Evidentemente no existe el mismo concepto de la profesión en ambos países. En Costa Rica las personas profesionales en bibliotecología pueden especializarse en ciencias de información o bibliotecas educativas, mientras que todo lo relativo a la gestión de la información administrativa es campo de la archivística.
En cuanto a las competencias adquiridas, la primera titulación (técnica) me permitió hacerme cargo de mi archivo revisando los criterios técnicos que fundamentaban su actividad. La segunda me permitió la depuración y formalización de esos criterios así como la vinculación con otros profesionales para el desarrollo de herramientas informáticas para la gestión electrónica de documentos. Además, me permitió aumentar la participación de usuarios y usuarias en la gestión de documentos lo que es vital en un archivo administrativo.
La tercera me facilitó una visión más amplia de mi profesión como parte de las ciencias de información. En cuanto al máster en investigación en documentación que estudio actualmente, me permite tener ya una perspectiva más amplia sobre la archivística, la incidencia de la tecnología informática en la relación de las personas con los documentos de archivo. Cuando regrese a mi trabajo encontraré sin duda otras ventajas de esta invaluable experiencia académica.
Hablar acerca de lo que puede hacerse para mejorar aquí o allá no es algo tan sencillo pues requiere conocer con suficiente detalle el contexto tanto académico como institucional.
Conocimiento que en el caso de España no tengo.
No obstante, como una simple opinión con respeto y distancia, me resulta curioso, pero mientras en Costa Rica estamos iniciando el proceso de mutuo reconocimiento entre la archivística, la bibliotecología y la informática como ciencias de la información, en España esa estrecha vinculación ha desdibujado un poco la formación de los archiveros como tales.

Háblanos un poco de las diferencias que has encontrado en los archivos y bibliotecas de Costa Rica y España ¿existe el mismo concepto de archivo en cuanto a funciones y valoración dentro de la sociedad o institución a la que sirve? ¿se nos reconoce igual como profesionales en todos los países del mundo? ¿somos más útiles en unos lugares que en otros?

Una de las cosas más interesantes que he visto es que los archiveros en España son tan poco valorados como los archivistas en mi país.
Podría resumirse diciendo que: no todos los archiveros son ignorados en Costa Rica, algunos lo son también en España.
Esto, si bien nos hace un poco mas colegas, muestra lo que falta aún por hacer. Las funciones de los archivos, como decía antes, en mi país se vinculan mas claramente hacia lo administrativo. Si bien tenemos archivos históricos, son solo dos mientras que toda la administración pública y las empresas aún demandan profesiones en nuestro campo. Me parece que en España el hecho que el archivero no tenga una formación específica como tal hace que tampoco su rol dentro de las organizaciones sea claro. No es lo mismo un archivo que una biblioteca, lo tenemos claro, pero ¿lo tiene igual de claro el resto de la sociedad? y el hecho de que sea la misma persona la que trabaja en una cosa u otra ¿facilita el reconocimiento de los archivos o confunde mas su función? Las respuestas a estas preguntas requieren un conocimiento del contexto español que no tengo.
A la inquietud sobre si somos útiles, me limito a preguntar ¿en alguna institución del mundo es innecesario procesar adecuadamente la información?

¿Qué es lo que más te gusta de la profesión? ¿en qué piensas que debemos mejorar?

Desde que inicie mi formación y mi trabajo como archivista he visto lo importante que es la información para la actividad de las instituciones y las personas mismas. Saber que depende de uno que esa información verdaderamente sea un recurso, conocimiento, elemento imprescindible para la actividad y evolución de las organizaciones y la sociedad es una responsabilidad tan grande como fascinante. Para mejorar debemos disfrutar lo que hacemos, verlo como un medio de realización personal y participación social el cómo hacemos eso surge por sí mismo.

¿Cuál crees que puede ser el rol de los archivos y unidades de información en la construcción de un mundo mejor? ¿cuál crees que es nuestra labor social como profesionales?

Eso de “un mundo mejor” me parece un poco ingenuo. El rol de los archivos debe evolucionar hacia el uso racional de la tecnología informática para el desarrollo informacional de las organizaciones. Pero la incidencia del archivo en la sociedad estará mediatizada por esas mismas organizaciones que son su entorno inmediato. El archivo nace como resultado natural de la actividad de la organización en la que existe, no es fenómeno aislado y su actividad estará determinada por la función de esa organización en la sociedad. No es lo mismo una gran corporación que un ministerio, no puede pensarse que el archivo de una y otra hagan lo mismo para, por ejemplo, permitir el acceso a la información. Las circunstancias históricas también inciden, no es lo mismo un ministerio en una coyuntura dictatorial que en una revolucionaria como tampoco se tratará igual la información de una corporación en medio de una ola de crecimiento de capital que en medio de una crisis del sistema capitalista mundial.
No pretendo justificar ausencia de proyección, ineficiencia o falta de creatividad en archivos, de hecho nuestra labor como profesionales de la información reside básicamente en tener conciencia sobre el alcance de lo que hacemos y buscar la forma de mejorar en beneficio de la organización en que está nuestro archivo y de la sociedad misma.

¿Cómo ves el futuro de nuestra profesión? ¿crees que existe una adecuación entre los avances en nuestro campo y las demandas del mundo actual? ¿cómo te ves a ti profesionalmente dentro de 15 años?

Una de las cosas que más me gusta de estar en una disciplina de las ciencias de información es el hecho de que nuestro campo de actividad evoluciona constantemente.
En el campo de los archivos, por ejemplo, el concepto de “documento de archivo” o la relación entre “documento” y “registro” se plantea hoy cuestiones que eran simplemente inimaginables hace apenas 5 años. El futuro lo veo como un reto para las ciencias de la información que sin duda deben integrarse en un modelo interdisciplinario en que cada cual aporte su perspectiva.
Los avances en nuestro campo deben darse con cautela, no es cuestión de cuestionar o acuñar un concepto o planteamiento solo por que alguna novedad tecnológica tiene mucho éxito de consumo. En todo caso lo adecuado de los avances en nuestro campo y “las demandas del mundo actual” se nota en la eficiencia de las unidades de información (sean archivos, bibliotecas, etc.) no es el uso de determinada tecnología lo que demuestra nuestra eficacia, sino la positiva incidencia de nuestra labor en el entorno en que actuamos. A fin de cuentas es el cumplimiento eficiente de nuestro trabajo profesional, lo que en ningún momento rivaliza con la creatividad y positiva innovación.
En 15 años, me veo disfrutando de una merecida jubilación pero sin perder el vínculo con el fascinante mundo de los archivos.

Muchísimas gracias por todo Joaquín, no quiero dejar de agradecerte por el valioso tiempo brindado y también por la amistad que nos une. No sé si querrás añadir algo más a esta conversación y a toda la gente que nos está leyendo.

Soy yo quien agradece y le felicito por esta gran iniciativa. Sin duda este espacio puede convertirse en un excelente punto de encuentro para profesionales en ciencias de información.
Considero oportuno recordar, por que no creo que sea novedad para nadie, que nuestra profesión es también la forma en que participamos de nuestro entorno tanto laboral como social.
En la eficacia de nuestras unidades de información se nos ve, y nos vemos a nosotros mismos como parte de una organización y de la sociedad. Nos vemos en el Archivo.

 

Distribuir contenido