Hace unos meses nuestro compañero y jefe Julián Marquina nos ofreció una entrevista con Milagros del Corral, directora de la Biblioteca Nacional de España. Hoy volvemos a contactar con ella para que nos informe acerca de los retos del futuro junto con los cambios que se han sucedido en estos últimos meses y los que aún quedan por venir.
¿Qué es lo primero que le vino a la cabeza al proponerla para el puesto de directora de la BNE? Muchos se alegraron de que de nuevo una profesional ocupara este puesto. ¿Le abrumó la responsabilidad en un primer momento?
Me sorprendió mucho que se pensara en mí para ese puesto tras una tan larga ausencia de España. Yo acababa entonces de jubilarme y me las prometía muy felices alternando mi vida entre Madrid y Popayán (Colombia) pero era una proposición muy tentadora y, tras sopesarlo todo, decidí asumir ese nuevo, y probablemente último, gran reto profesional. No me he arrepentido.
¿Cuáles fueron los retos a los que se debían enfrentar entonces y cuáles son a los que se enfrentan ahora? ¿Qué problemas se han solucionado? ¿Qué proyectos tienen pendientes a largo plazo?
Mi llegada tuvo lugar en un momento traumático para la Biblioteca como consecuencia del robo de importantes piezas que acababa de ser detectado y que había desencadenado una campaña muy negativa contra la Biblioteca y sus profesionales. Era urgente calmar el juego, restaurar la motivación de mis colegas, hacer todo por recuperar las piezas robadas, replantear las medidas de seguridad, etc. Felizmente, todo eso sucedió entre septiembre-diciembre de 2007 con no poco esfuerzo por parte de todos. Los objetivos que nos marcamos fueron, además, apostar por las nuevas tecnologías, alinear la BNE con el Plan Nacional de Investigación, reforzar nuestra presencia internacional, racionalizar los procesos y reorientar las actividades culturales como instrumento de captación de nuevos públicos. Todo eso – y algunas cosas más – se ha logrado gracias al equipo de lujo que constituyen los profesionales de la Biblioteca Nacional. En enero de 2008 presentamos el embrión de nuestra Biblioteca Digital Hispánica con una ayuda de Red.es, y firmamos un acuerdo de mecenazgo estratégico con Telefónica para la digitalización (10 millones de euros en un plan a 5 años) cuya ejecución está en curso y a la que hemos añadido un servicio de impresión bajo demanda en colaboración con Bubok. El número de consultas no para de aumentar y ya estamos en casi 1.200.000 mensuales. A lo largo de 2008, elaboramos un proyecto I+D+i en colaboración con la Federación de Gremios de Editores de España, el mismo que hoy conocemos bajo el nombre de EN©LAVE y que mereció una importante ayuda del Plan AVANZA (Ministerio de Industria). Asímismo, nuestras actividades culturales siguen siendo muy variadas y atractivas (más de 100.000 personas han participado en 2008 visitando exposiciones, asistiendo a conferencias, debates, talleres para niños, etc) y todas tienen por objeto poner en valor nuestras colecciones y acercar el maravilloso mundo de lo impreso a todos los ciudadanos. También se produjo la renovación del Patronato que, por primera vez, presidió S.M. el Rey; nos dotamos de un ambicioso Plan Estratégico 2009-2011; e iniciamos la gestión por objetivos introduciendo los indicadores de rendimiento ISO con un aumento de la productividad en torno al 20%. Todo ello ha tenido un claro reflejo en nuestro posicionamiento internacional (Consejos de Administración de Europeana, CERL y LIBER, Vicepresidencia de TEL (The European Library) y sede de la reunión anual de CENL el pasado septiembre de 2009.
Somos, sin embargo, conscientes de lo mucho que nos queda por hacer: la preservación del patrimonio digital (que iniciamos en estos días), el plan de preservación a largo plazo (en curso de preparación), la consolidación de EN©LAVE (que arranca antes de Navidad), la construcción de la Biblioteca Digital Iberoamericana (que acabamos de presentar en ABINIA y ya ha obtenido la consideración de proyecto estratégico y emblemático de la Comisión Nacional del Bicentenario de las Independencias de Iberoamérica), el desarrollo de ARROW, nuestras próximas exposiciones (Presidencia Europea de España, Larra y su tiempo, Códices Vaticanos en España, etc.), su itineración a otras ciudades y otros países, el diseño de las que programamos para 2011, la consolidación de nuestros nuevos ciclos literarios “Tramas europeas” y “Tramas americanas”, el arranque de la Fundación de Amigos de la Biblioteca Nacional de España (recientemente creada) y, por supuesto, el ambicioso plan de actividades que queremos desarrollar con motivo de nuestro Tricentenario a lo largo del último trimestre de 2011. Y todo eso, en un contexto de austeridad económica, no es tarea fácil. En realidad, no sé cómo, pero estoy segura de que lo conseguiremos.
Recientemente se han modificado los estatutos de la Biblioteca Nacional. ¿Porqué? ¿Cuáles son los cambios más significativos con respecto a la anterior normativa? ¿Era realmente necesario reemplazar la denominación actual por la de “Biblioteca Nacional de España”?
Dada nuestra creciente presencia internacional, sí, era necesario que nuestra Biblioteca Nacional gozara de “apellido” como todas las demás. Por otra parte, el nuevo Estatuto aporta elementos sustanciales tales como la incorporación de las autonomías al Real Patronato, a través del Vicepresidente 2º de la Comisión Sectorial de Cultura, cargo que ocupa siempre, de forma rotativa, el Consejero de Cultura de un gobierno autónomo o la nueva función que se le reconoce al Patronato de conocer de antemano las propuestas del Ministro en cuanto al nombramiento de los futuros Directores de la BNE y los criterios de su selección que, además se limita a los ámbitos de bibliotecas y gestión cultural. Por último, aparecen varias nuevas competencias que se atribuyen a la Biblioteca Nacional, que de hecho ya se venían desempeñando, y que tienen que ver con los importantes cambios tecnológicos y los nuevos servicios que hoy asumen las Bibliotecas Nacionales más avanzadas.
En sólo unos años la gestión de las unidades de información se ha visto trastocada por las nuevas tecnologías. ¿Cuáles han sido las novedades desde que tomó posesión de su cargo? ¿Qué innovación es la que más les ha ayudado en el trabajo del día a día?
El cambio tecnológico que se vive en toda unidad de información viene de la mano de los usuarios a quienes todos nos debemos. De ahí que decidiéramos llevar a cabo una gran encuesta de usuarios presenciales, remotos y usuarios potenciales para saber a qué atenernos. La realizamos con PricewaterhouseCoopers y de ella se han derivado interesantes conclusiones que ya estamos comenzando a poner en marcha y que se irán instaurando gradualmente. Por otra parte, las redes sociales han pasado aquí a tener un papel estratégico. De ahí nuestra activa y aún reciente presencia en Facebook y YouTube gracias a la cual hemos ganado un sinnúmero de amigos. La web 2.0 es, sin duda, la nueva revolución tecnológica y la BNE no la podía dejar pasar porque nuestro objetivo es que la BNE, sus fondos y sus servicios sean conocidos y disfrutados por el máximo número de ciudadanos presenciales y remotos. De ahí también que una selección de nuestros fondos se ofrezca esta Navidad como regalo de la BNE a los usuarios del e-reader 36L. Así lo haremos con todas las plataformas de e-books que deseen acercarse a nosotros.
Cuéntenos en qué consiste el proyecto Enclave y en qué fase se encuentra.
El proyecto EN©LAVE, inspirado en la experiencia francesa de Gallica2, reposa en la construcción de una plataforma legal de acceso a libros protegidos desde nuestra Biblioteca Digital Hispánica. En torno a ella desarrollaremos un “centro de conocimiento” destinado a analizar la valoración de los usuarios de este innovador servicio, el impacto del comercio de libros digitales en el consumo y en el propio comercio convencional del libro impreso. En esta primera fase colaboran voluntariamente casi una centena de editores pequeños medianos y grandes de todos los confines de España con más de 1.200 títulos en todas las lenguas del Estado. Algunos de los títulos todavía no shan aparecido en forma de libro. Las condiciones para participar se limitan a que el libro esté protegido, el editor cuente con los derechos de explotación digital, y el libro se encuentre realmente en el mercado. Los libros de EN©LAVE pueden hojearse en la sede de la Biblioteca Digital Hispánica y, a través de un solo clic, adquirirse en formato digital o electrónico en la web del editor o de su e-distribuidor. Lógicamente, detrás han mucha “cocina” tecnológica y jurídica que ha habido que desarrollar.
Es un proyecto experimental que conocerá fases ulteriores hasta su culminación dentro de dos años.
Después, analizaremos los resultados con los editores y con los usuarios y, en función de ello, optaremos por su continuidad con las modificaciones que se impongan. En todo caso, desde ya cabe afirmar que ha servido para que muchos editores dejen atrás sus miedos al universo digital.
¿En qué sentido colaboran con otras bibliotecas nacionales del resto del mundo?
La BNE es miembro activo del CENL (Conferencia Europea de Directores de Bibliotecas Nacionales) cuya reunión anual de 2009 tuvo lugar en nuestra sede el pasado septiembre. Se trata de una organización que agrupa a 42 Bibliotecas Nacionales Europeas – ámbito del Consejo de Europa - muy dinámica e influyente ante la Comisión Europea, cuyo pionero proyecto The European Library, es hoy el núcleo fundamental agregador de Europeana. Asímismo, la BNE forma parte de ABINIA (Agrupación de Bibliotecas Nacionales Iberoamericanas) con la que trabajamos asiduamente. En la actualidad, trabajamos en el diseño de la Biblioteca Digital Iberoamericana, y en el de un Master e-learning, específico para la capacitación del personal de Bibliotecas Nacionales y Patrimoniales de Iberoamérica. Ambos proyectos fueron aprobados en la reunión anual de ABINIA del pasado octubre en Cartagena (Colombia). Nuestras relaciones con Bibliotecas Nacionales de otras partes del mundo se articula en el marco de la Comisión de Bibliotecas Nacionales de la IFLA. Y, por supuesto, tenemos muy estrechas relaciones bilaterales sustanciadas en convenios de cooperación con algunas Bibliotecas que intereses comunes (Francia, Colombia, Australia, Nueva Zelanda, entre otras). Próximamente, también con la de Egipto.
Recientemente también hemos hablado con Marta Bernal, integrante del equipo de Bubok. ¿Cómo se les ocurrió utilizar este servicio para poner en circulación sus publicaciones? ¿Qué ventajas les ofrece frente al anterior sistema?
El éxito de nuestra Biblioteca Digital Hispánica y la constatación del elevado uso de la función de impresión de nuestros objetos digitales, nos llevó a considerar la oportunidad de incorporar la impresión bajo demanda como servicio de valor añadido. Hablamos con Amazon y con Bubok. Nos gustaron los resultados que Bubok ofrecía y firmamos un acuerdo de no exclusividad que está funcionando muy bien. La posibilidad de imprimir gratuitamente sigue por supuesto disponible, pero para muchos usuarios la impresión bajo demanda a un precio razonable es una solución muy conveniente de la que antes no disponían. Es interesante también ver cómo lo digital vuelve a ser analógico en respuesta a las necesidades de muchos usuarios.
Sin embargo, no les interesa colaborar con Google Books. ¿En qué consistía su propuesta y porqué la rechazaron? ¿Cuáles son sus miedos y reticencias? ¿Comparte la opinión negativa de muchos editores y escritores sobre su política de digitalización? ¿Piensa que Europeana conseguirá en algún momento quitarle terreno?
La BNE tiene su propio programa de digitalización, financiada con recursos propios y con el generoso patrocinio de Telefónica que nos permite mantener una independencia total a todos los efectos. Google sabe bien que nuestra circunstancia no requiere de su colaboración a la hora de digitalizar nuestros fondos. Nuestra situación es, pues, particularmente afortunada pero, por desgracia, no todas las bibliotecas están en el mismo caso. Para algunas, el programa de Google de digitalización de fondos de bibliotecas puede ser una solución y creo que las bibliotecas han de ser soberanas a la hora de decidir lo que les conviene teniendo en cuenta sus circunstancias y los recursos económicos disponibles. La política de Google ha sido atrevida y plantea por ello no pocos problemas a los titulares de derechos de todo el mundo. Sin embargo, hemos de reconocer que ha tenido la virtud de hacernos despertar a todos al universo digital. La propia Europeana no existiría si antes Google no hubiera lanzado su ambicioso proyecto. Sin embargo, no compiten en el mismo terreno. Europeana compila libros pero también documentos de archivos, piezas de museos y material de filmotecas, lo que Google – al menos hasta ahora- no hace. A cambio, Google Books es un recurso de búsqueda de libros de primera necesidad. Sin necesidad de que Google nos digitalice,
poder beneficiar de ese “escaparate” para dar a conocer fondos digitales propios de cada biblioteca, es algo que nos interesa a todos, incluída la propia Europeana. Hay, pues, un amplio margen de colaboración con Google, más allá de participar o no en su programa de digitalización.
Ya está en marcha el premio de Bibliografía 2009. ¿Todavía se antojan necesarias las bibliografías? Por una parte, existe tal cantidad de información en estos momentos que se vuelve una tarea hasta cierto punto arbitraria. Por otra parte, cualquiera puede acceder a gran cantidad de información desde su propia casa y nos acabamos por sentir autosuficientes.
El premio de Bibliografìa de la BNE tiene ya una larga y distinguida trayectoria. Todavía hay muchos trabajos bibliográficos de interés que no pueden ser resueltos con los recursos existentes en la red por tratarse de temas muy específicos y de materiales que, por razones de distinta índole, nadie ha puesto a disposición en la red. El resultado de los trabajos galardonados por el Premio de Bibliografía podrá no tener interés para el común de los usuarios de información pero sí lo tiene para círculos concretos de investigadores, especialmente en el área de las Humanidades.
La profesión se ve amenazada por las ofertas de trabajo temporal, la externalización de los servicios, las becas precarias, etc. ¿Cuáles son las actuaciones que piensa podríamos poner en marcha? Usted ha vivido por todo el mundo. ¿Ha observado diferencias en cuanto al reconocimiento de la profesión con respecto a nuestro país?
Se trata de un tema muy difícil que aqueja prácticamente a todas las profesiones hoy en día y será muy difícil de resolver desde planteamientos corporatistas o funcionariales, derivados de la existencia de los Cuerpos estatales. La expansión de las bibliotecas y la introducción de nuevos servicios requeriría un aumento importantísimo de las plantillas de la función pública, lo que no parece realista. En el mundo anglosajón, donde no existe la figura del bibliotecario funcionario, las bibliotecas reclutan su personal de entre los egresados de las Facultades y Escuelas en el marco de la contratación ordinaria prevista en la ordenación del mercado laboral nacional. Es decir: contratos indefinidos, contratos temporales, contratos puntuales, etc. como en cualquier otra profesión. En mi opinión, la profesión del bibliotecario cuenta en España con el respeto de la sociedad. En cuanto a su valoración social, esta depende mucho de los salarios que se practican, excesivamente bajos en España, en mi opinión, tanto para funcionarios como para personal laboral. Y mucho me temo que, globalmente, esta situación sea difícil de resolver si no se produce la liberalización de la profesión, tan acendrada en la mentalidad centroeuropea.
Hace un tiempo se anunció una ley del depósito legal para los archivos digitales. ¿Sabe si sigue en pie esa iniciativa?
Como consecuencia del cambio tecnológico y de lo dispuesto en la Ley del Libro, la Lectura y las Bibliotecas, España deberá dotarse de una Ley de Depósito Legal, materia hasta ahora regulada por Real Decreto. Las bases de la misma fueron aprobadas en 2006 por las Jornadas de Cooperación Bibliotecaria (antecedentes del actual Consejo de Cooperación Bibliotecaria) y su conversión a anteproyecto de Ley corrió a cargo de la BNE, que lo remitió al Ministerio de Cultura en otoño de 2008. Según nuestras noticias, el proyecto sigue agendado por el Gobierno para su tramitación parlamentaria en esta legislatura. Veremos si ello es posible.
¿Qué recuerda de sus tiempos en la UNESCO? ¿Qué habilidades de las desarrolladas allí le han servido en la gestión de la BNE?
Trabajar en una organización como la UNESCO es algo que imprime carácter. Más aún, cuando se trata de haberlo hecho durante 16 años ocupando distintas funciones directivas, como es mi caso. Aprendí a trabajar en un entorno multicultural que sólo comparte algo tan importante como una determinada visión del mundo y unos objetivos para avanzar en esa dirección. Trabajar en una Babel de lenguas y religiones, con actitudes distintas en relación con el trabajo o con la propia noción del tiempo, es una tarea muy enriquecedora pero difícil en la que se aprende a respetar del otro y a relativizar lo propio, incluyendo cualquier tipo de dogmas. Esto, que es vital para trabajar en la UNESCO, resulta también muy útil. También aprendí a dirigir equipos complejos y a incorporar al trabajo público herramientas de gestión del sector privado (planes estratégicos, objetivos, indicadores de rendimiento, transparencia en la información sobre el trabajo realizado, etc.) que he procurado trasladar a la BNE con buenos resultados. Desde mi llegada, la BNE realiza Memorias Anuales accesibles por todos en nuestra web, lo mismo que Plan estratégico, objetivos anuales y, desde 2008, indicadores de rendimiento que han arrojado un incremento de productividad en torno al 20%.
¿Qué es la Alianza Global para Diversidad Cultural? ¿Cuáles son sus objetivos?
La Alianza Global para la Diversidad Cultural constituyó una apuesta experimental alternativa al esquema clásico de cooperación para el desarrollo. El esquema clásico había dado escasos resultados muchos de los cuales eran además discutibles. La Alianza, cuyo objetivo era el desarrollo de las industrias culturales, se basó en el partenariado entre iguales combinando la capacidad creativa de los futuros empresarios culturales, con la asesoría de los expertos, el marco regulador de los gobiernos y la financiación del sector privado. Todo partner tenía algo que ofrecer y algo que solicitar de la Alianza, lo que permitía descomponer un proyecto en varios evitando que nadie se pudiera apropiar del mismo. Constituyó una pequeña revolución que dio lugar a varios proyectos interesantes en distintos países del mundo, con mayor éxito y a menor costo, que organizó durante 4 años una reunión anual de todos los Partners y hasta Ferias de Industrias Culturales con encuentros profesionales entre países del Norte y del Sur. Al adoptarse la Convención sobre Diversidad Cultural, la Alianza se ha reconvertido en el Fondo de financiación controlado por los órganos de gobierno de la Convención. El objeto es el mismo pero el proyecto ha perdido bastante de su frescura. Sólo su proyecto de Red de Ciudades Creativas sigue manteniendo con éxito el espíritu originario de la Alianza, gracias a la fuerza de las ciudades que lo componen.
En décadas pasadas estaba aceptado grabar música de la radio, películas de la televisión, etc. y ningún autor parecía alzar la voz muy alto para denunciarlo. Hoy la situación es diferente con la llegada de internet: hemos cruzado la línea entre una pequeña copia casera a otra masiva e indiscriminada. ¿Cuál es su opinión como especialista en derechos de autor? Parece ser que en otros países no tienen el mismo problema.
En primer lugar, conviene recordar que las emisoras de radio y las cadenas de televisión pagaban derechos de autor a las sociedades de gestión que representan a sus titulares. Al mismo tiempo, las grabaciones que los usuarios hacíamos en nuestras cassettes o videos eran de mucha peor calidad limitándose al ámbito del entorno familiar. La llegada de Internet cambia todo. Primero, porque las webs que, directa o indirectamente, ofrecen música, películas y otros materiales protegidos, lo hacen sin pagar ningun derecho por tal explotación que nadie autorizó. Y segundo, las descargas que realizan los usuarios son de suficiente calidad, porque así lo permite la tecnología digital, y exceden claramente el ámbito de la copia privada interfiriendo directamente en la normal explotación de las obras por parte de los titulares. El equilibrio entre los derechos de los titulares y los del acceso a la cultura se ha perdido y ello explica la actual situación. Aunque en España, tierra de la literatura picaresca, esta cuestión haya alcanzado proporciones inauditas, el problema es global y requiere por ello una solución global para adaptar el régimen jurídico del derecho de autor al universo digital. Pero, además, hay que encontrar soluciones prácticas a precios razonables para todos. Los titulares tienen que aprender que ganarán poco con cada copia autorizada y que, a cambio, deberán autorizar muchas copias. Los usuarios deberán aprender que la creación es un esfuerzo intelectual y artístico tan digno de ser remunerado como cualquier otro trabajo y que por ello deberán pagar aunque el soporte sea digital y fácilmente copiable a coste cero. En mi opinión, la solución pasa por un esquema parecido al del contrato de la luz: una cuota de adhesión, igual para todos, que da derecho a conectarse a la red, y una cuota variable en función de las megas descargadas, que aparecería en la factura de nuestro proveedor del servicio Internet en la que quedaría incorporada la suma correspondiente a los derechos a abonar a las entidades de gestión correspondientes. Me parece perfectamente posible y creo que sería el sistema más justo para todos.
Vivimos una época de crisis en la que la Administración ha de que ahorrar gastos. ¿Tiene miedo a que se recorten recursos a la cultura y en especial a su biblioteca? ¿Qué propone para afrontarla?
No es que tenga miedo, porque he conocido tiempos peores y estoy acostumbrada a administrar la austeridad (la UNESCO es también una excelente escuela para eso). Los recortes presupuestarios serán realidad en 2010 y, como tales, hay que afrontarlos. Se trata de realizar el máximo de economías en todo lo que pueda resultar superfluo o, al menos, no prioritario, y buscar financiación externa para las acciones verdaderamente imprescindibles para el desarrollo de la institución. Las crisis económicas son también grandes oportunidades para los espíritus creativos que no faltan en la BNE. Tanto a nivel personal como institucional es mucho lo que se puede hacer con menos dinero y más creatividad, porque la abundancia de recursos hace que todo sea posible sin pensar demasiado. Estamos trabajando seriamente en rebajar las facturas de servicios comunes como la luz, el teléfono, etc.(por ejemplo, reducir en una hora la iluminación ornamental de nuestra fachada supone el ahorro de 17.000 euros) y en el desarrollo de servicios de valor añadido; pero no pensamos dejar caer ninguna de las acciones prioritarias de nuestro plan estratégico tales como la digitalización o la preservación del patrimonio nacido digital, por poner algún ejemplo. También estamos esperanzados con la contribución que la Fundación de Amigos de la Biblioteca Nacional de España - cuya operatividad será real en la primavera de 2010 - pueda hacer a favor de nuestras actividades culturales, de la compra de fondo antiguo o de las acciones programadas para conmemorar nuestro Tricentenario en 2011. En los últimos tiempos hemos desarrollado excelentes relaciones con instituciones, empresas y particulares de España y de fuera de España, y sabemos que podemos contar con ellos para, aunando esfuerzos, reducir las facturas sin grandes descalabros. ¡Por fortuna, ahora tenemos muchos y muy buenos amigos!
Y ahora, nuestros usuarios preguntan:
Emiliano Bombardieri
¿Qué opina respecto a que la Biblioteca Nacional esté gestionada por empresas privadas (servicio bibliotecario, proceso técnico, museo, etc.) que se enriquecen a costa de empleados que trabajan en la BNE de forma precaria, no llegando la mayoría a ser mileurístas?
Me parece exagerado decir que la BNE “está gestionada por empresas privadas”, simplemente porque no es cierto. La presencia de personal de empresas de servicios se hace necesaria para tareas básicas que los profesionales de la Biblioteca revisan, corrigen y validan. Se trata de una ayuda necesaria ante la imposibilidad de contar con aumentos de plantilla acordes con el crecimiento y desarrollo de la Biblioteca.
Luci
Hace un año intenté visitar la Biblioteca Nacional, pero solo me dejaron acceder al hall a pesar de haber insistido en que soy Diplomada en Biblioteconomía y Documentación. ¿Porqué tanta censura si yo solo quería entrar y ver las instalación? Desde mi punto de vista me parece que la actitud hacia mí fue nefasta. El trato por parte del personal, muy desagradable y poco informativo. Solo faltó un guardia en la puerta que prohibiera la entrada a las mujeres excepto los días de fiesta, como en el pasado.
No se trata de censura, Luci. Simplemente, por razones de respeto a sus usuarios, salvo el Museo y las Salas de Exposiciones, la Biblioteca no está abierta para visitas individuales impromptu. Tenemos un esquema de visitas guiadas, abierto a todos los ciudadanos sin discriminación, que tiene lugar dos veces por semana en horas preestablecidas. Puede concertarse con antelación por teléfono y a través de nuestra web. Te invito a que te inscribas cuando te venga bien.
Plataforma COABDM
¿Qué iniciativas concretas podría aportar desde su posición/cargo para promover la regulación de la colegiación de la profesión en Madrid, que como sabe ha de ser aprobada por ley en el parlamento autonómico según la Ley Estatal de Colegios?
Ya tuvimos contacto con la plataforma COABDM, conocemos su proyecto y nos parece de interés. Sin embargo, la promoción de la colegiación profesional debería hacerse desde las organizaciones profesionales establecidas (FESABID, SEDIC, ANABAD...). La Biblioteca Nacional no tiene competencia al respecto.
Enhorabuena!
By Anónimo (no verificado)Gracias por ofrecernos esta entrevista, no sólo por el interés de la entrevistada para la profesión sino por el planteamiento de las preguntas y por lo bien documentados que estáis para formularlas.
Muy interesantes las cuestiones y la variedad de aspectos que se abordan.
Enhorabuena a Recbib y gracias por vuestro trabajo de calidad!!