Leo en el blog de Daniel García Rodríguez una interesante reseña sobre las declaraciones de Eric S. Raymond en relación a la licencia GPL. Eric S. Raymond (ESR) es co-fundador de la Open Source Iniative en 1998, y autor de trabajos de verdadero impacto como por ejemplo "The Cathedral and the Bazaar" ("La catedral y el bazar"), "Homesteading the Noosphere" ("Cultivando la noosfera"), "The Magic Cauldron" ("El caldero mágico") o "Revenge of the Hackers".
Según la declaración de Eric S. Raymond, realizada durante una conferencia con el Long Island Linux User Group, este tipo de licencias cuya finalidad es penalizar el uso de código "cerrado" no serían necesarias según la lógica de mercado actual de desarrollo de código abierto. Recordemos que la finalidad de la licencia GPL, cuya última versión es la 3, sería proteger de forma legal el código desarrollado de forma libre para así evitar que sea patentado por terceros y convertido en privativo. Sin embargo, en opinión de Eric S. Raymond, este tipo de licencias no son necesarias en un mundo en el que si se abusa del código abierto significa poco menos que una sentencia de muerte para la empresa que lo hace. Argumenta que generalmente sería una mala idea tomar el código fuente abierto, hacerlo cerrado, y desarrollar un negocio en torno a ello, debido a que el producto original de código abierto seguirá siendo desarrollado a mayor velocidad y eficiencia que el que pueda ser mantenido por el pequeño equipo de desarrollo del código cerrado. En sus propias palabras:
Ese intento tiene un inconveniente, el inconveniente es que las personas, especialmente los abogados y abogadas, especialmente los jefes y jefas de las empresas mirarán la GPL y experimentarán miedo. Miedo a que la totalidad de sus secretos empresariales, conocimientos empresariales, y ventajas competitivas sean de repente filtrados al exterior por algún tipo de desliz de algún código interno. Creo que ese temor nos está costando más ahora que la amenaza de [inaudible]. Y es por eso que pienso que no necesitamos la GPL nunca más.
Pero en mi opinión, yo creo que el argumento de Eric S. Raymond falla en dos puntos: por una parte sobrestima la "velocidad y eficiencia" de la comunidad de desarrollo de software libre (al menos si no se incorporan elementos privativos en los productos, cosa que él no debe rechazar), y por otra parte creo que subestima esos "pequeños equipos de desarrollo de código cerrado", sobre todo cuando se traten de empresas y entramados con mucho dinero e intereses detrás, ya que pienso que esto podría suponer un grave problema en el caso que se patentasen las vías de desarrollo posteriores.
Por otra parte, el argumento de Eric S. Raymond en relación al temor de las empresas no deja de ser lo que precisamente Richard Stallman critica en el apartado "Fear of Freedom" de su artículo "Why “Free Software” is better than “Open Source”":
El argumento principal del término «software open source» es que el término «software libre» hace que algunas personas se sientan incómodas. Esto es cierto: hablar sobre libertad, sobre asuntos éticos, sobre responsabilidades así como sobre conveniencia, es pedirle a la gente que piense sobre cosas que preferiría ignorar. Esto puede causar malestar y algunas personas pueden rechazar la idea por eso. De esto no se debe deducir que la sociedad estaría mejor si dejamos de hablar de este tipo de cosas.
Años atrás, los desarrolladores de software advirtieron esta reacción de malestar y comenzaron a explorar otro enfoque para evitarlo. Se imaginaron que manteniendo el silencio sobre cuestiones de ética y de libertad, y hablando únicamente de los beneficios prácticos inmediatos de cierto software libre, podrían ser capaces de «vender» software más efectivamente a ciertos usuarios, especialmente a las empresas. El término open source se ofrece como una forma más de hacer esto —una forma de ser «más aceptable a las empresas». Los puntos de vista y los valores del movimiento open source se derivan de esta decisión.
Por último, también me gustaría saber si cuando Eric S. Raymond critica la GPL proponiendo la BSD como alternativa lo hace pensando en su contenido o si lo hace pensando en las implicaciones filosóficas y la institución que tiene detrás. En mi opinión tampoco creo que sean muy positivas para la comunidad usuaria este tipo de declaraciones, sobre todo teniendo en cuenta la posición cada vez más distante de Linus Torvalds con respecto al movimiento del software libre y las posturas cada vez más divergentes de la FSF y la OSI. En definitiva, nada bueno para la libertad.