Puede generar confusión. Una de las principales funciones de las bibliotecas públicas de nuestro país es el préstamo de documentos durante un mes, quince días o una semana, también la consulta en las salas de otros documentos considerados "caros y difíciles" para realizar su préstamo a cada uno de los lectores activos de una biblioteca pública. Pero no son bancos ni siquiera de conocimiento que se vende o presta al mejor postor, es decir, el que pague el mayor precio.
También puede parecer que es un Supermercado o Hipermercado porque el "género" está debidamente ordenado, colocado para su uso, para su "consumo". Pero resulta que los bienes de que dispone y distribuye una Biblioteca Pública suelen tener múltiples usos de sus muchos usuarios y además suelen durar mucho tiempo, es decir son bienes especialmente útiles. Digamos que en las bibliotecas públicas no predomina la mentalidad consumista, ahora, al parecer tendiendo a desparecer por la CRISIS ¿QUÉ CRISIS? Y TÚ ME LO PREGUNTAS?
Otra pequeña confusión que aleja a los dueños de las Bibliotecas Públicas de su uso, me refiero por supuesto a todos los ciudadanos contribuyentes, es la presunta "seriedad" de una institución como una biblioteca en la que, al parecer, es de obligado cumplimiento el silencio, y la creencia que un "inculto o ignorante" no tiene cabida en una Biblioteca Pública, cuando precisamente se han creado, pensado y planificado para ellos, para aquellos que se creen "doctos ignorantes".