No es arrimar, como dice el tópico, el ascua a mi sardina, soy, de momento, bibliotecario, pero podría hacer otras cosas, pero estimo necesario que nuestros gobiernos, ya europeos, ya nacionales, ya autonómicos, provinciales como locales, se tomen en serio los presupuestos para Bibliotecas Públicas y para Educación precisamente en tiempos de crisis, cuando más falta hacen, al igual que para Sanidad y Seguridad Social. Escuela y Despensa decía el regeneracionista Joaquín Costa.
Me informo por la web http://www.bibliopos.es, de estudiantes y opositores de Biblioteconomía y Documentación de que en la oferta anual de empleo público "en total en número de plazas asciende a 20.528 de las que tan sólo 6 corresponden a ayudante de biblioteca. No se convoca ninguna plaza para facultativo, auxiliar, ni discapacitado".
Despues de varios espectáculos del despilfarro en nuestra democracia: "la cultura del pelotazo" de años 80 y 90, la especulación inmobiliaria que proviene desde los profundos años 70 como bien explicó la serie de televisión Cuéntame, es vergonzoso que ante la crisis predomine el sálvese quien pueda y ocurra lo mismo de siempre "que paguen justos por pecadores", es decir, los lujos y despilfarros de nuestra clase dirigente empresarial y política siempre amarradas a las "buenas coyunturas", que, al parecer, las deben de "abonar" los cerca de los cuatro millones de desempleados de nuestro país, que también pertenece a Europa. Espero que la Unión Europea sea compasiva con las clases medias y bajas de la democracia española. En junio hay elecciones.