Sex shops vs bibliotecas

12Mar2009

Curiosa noticia aparecida en el periódico digital “El sudcaliforniano”: Más sex shops que bibliotecas en La Paz. Dicha noticia refleja la existencia notable de sex shops en la ciudad de La Paz (Baja California) en comparación con las bibliotecas del lugar, donde además estas cuentan con graves limitaciones en los contenidos.

Dicha noticia puede reflejar la sociedad en la que vivimos donde el ocio se superpone claramente a la cultura. Aquí podemos ver que lo que realmente vende o estimula a los usuarios es el mundo del erotismo y derivados (y con esto no estoy diciendo que todos seamos asiduos de sex shops, ni mucho menos, pero sí digo que tampoco lo somos de bibliotecas). [...]

No dispongo de datos para saber si en España ocurre lo mismo, pero creo que el caso de La Paz también se puede extrapolar a nuestro país. Tenemos que tener en cuenta que el mundo del sexo es un sector, que habiendo y sin haber crisis, nunca falla. En cambio no podemos decir lo mismo del mundo de las bibliotecas. En épocas de crisis en las bibliotecas llegan los recortes de personal, de presupuesto para colecciones… y todo esto acaba repercutiendo a los usuarios.

Lo que sí es bien sabido en España es el dicho (o realidad) que “tocamos a un bar por cada tres personas”… y… ¿bibliotecas? ¿Cuántas bibliotecas nos tocan por persona? Algo es lo que sucede y debemos reflexionar sobre ello. ¿Qué es lo que falla? ¿Las campañas de publicidad y promoción? ¿Las instalaciones de las bibliotecas? ¿Las colecciones?... ¿o quizás tendríamos que crear bibliotecas integradas en sex shops?

Bajo mi punto habría que incidir en todo lo expuesto anteriormente. Habría que realizar potentes campañas de promoción de las bibliotecas donde estas a su vez puedan conseguir patrocinadores que supongan un ingreso extra y puedan mejorar así las instalaciones y tener mejores colecciones. En cuanto a la creación de bibliotecas dentro de sex shops no lo veo muy productiva, pero si lo vería mejor dentro de centros comerciales donde siempre, o casi siempre, existe un transito de usuarios potenciales para las bibliotecas. Sería como echar la caña de pescar y esperar a que estos lleguen hasta nosotros. Si Mahoma no va a la montaña…

12 Mar13:06

Hola Julián, muy buena la

By Daniel_Martinez

Hola Julián, muy buena la reflexión. Desde mi punto de vista esta es la vieja historia del pan y circo, las bibliotecas no son rentables y además nos hacen pensar, doblemente incómodo. Obviamente si las clases dirigentes estuvieran más preocupadas en levantar el país a largo plazo y no en maquillar su labor durante 4 años y atacar al otro partido político mayoritario todo iría mucho mejor. Pero claro, la gente no demanda bibliotecas, la presión social que debieramos hacer para que abran más es inaudible, nadie sabe exactamente para qué servimos, y para colmo, desde ciertos sectores editoriales son vistas como una amenaza para sus negocios.
En cuanto a lo de integrarnos en el día a día ya se hizo con el bibliometro y las bibliotecas en playas (desconozco estas iniciativas por lo tanto no puedo hablar sobre ello), pero claro, ¿se puso todo el esfuerzo para que triunfaran? sin esfuerzo cualquier cosas se convierte en un fracaso, y entonces, ninguna causa merecerá la pena..... una buena forma de desprestigiar las cosas que les incomodan....

13 Mar22:35

interesante... sin duda es

By uvejota (no verificado)

interesante...
sin duda es duro competir contra el sexo, quizá el punto está en que dejemos de preocuparnos sobre todas las otras actividades que nos "roban" público, y comencemos a establecer estrategias con las cuales logremos que las bibliotecas dejen de ser vistas como un lugar intelectual y más como un lugar de recreación... creo que en la medida que le quitemos a la biblioteca ese status de "intelectualidad" lograremos acercarnos más al usuario común que desea precisamente eso: diversión.

Opciones de visualización de comentarios

Seleccione la forma que prefiera para mostrar los comentarios y haga clic en «Guardar las opciones» para activar los cambios.
Distribuir contenido