En nuestros puestos laborales estamos todos los días trabajando con libros. Pero, ¿sabemos cuál es su proceso de fabricación?.
Una de las cosas que a la gente más preocupa en Facebook, y que hace dudar si abrirse una cuenta es la privacidad. No dejar que la vida laboral y la personal se mezcle, es algo que nos preocupa a todos.
La semana pasada se publicó en periódico El correo un artículo sobre el E-book y los daños que podía hacer su uso al sector editorial.
En este artículo Antonio María Ávila, director de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) dice que la piratería digital causa ya en España, en el mundo del libro, pérdidas cercanas a los 150 millones de euros. Además, comenta que el sector más afectado es el libro académico y científico-técnico y que el principal culpable es el Ebook, Por ello pide para solucionarlo cambios en las condiciones legales y una actuación contundente por parte de los poderes públicos.
Esta semana Google nos ha sorprendido con una nueva red social con la publicación de Buzz. Lo primero que piensas es qué puede sacar Google de un mercado que ya está muy explotado con Facebook, Twitter, y otros muchos, cada uno en su parcela, con sus funcionalidades y su propio mercado. Así que me he puesto a investigar qué hay de nuevo en esta red.
Aunque a veces algo olvidado, el fomento de la lectura es una de las principales funciones de las bibliotecas, y uno de los métodos más utilizados para éste, quizás sea el eterno club de lectura.
Tradicionalmente hacer un club de lectura suponía no sólo preparar el documento del que hablar, sino también el establecer un lugar de encuentro y un horario para comentar nuestras lecturas y, en definitiva, poder desarrollar sus actividades. Sin embargo, en este mundo en el que todos andamos con prisa, trabajamos a turnos en diferentes horarios y nos surgen mil imprevistos, a veces se hace difícil encontrar aficionados a la lectura disponibles con los que poder formar el grupo, y una vez formado llevar una buena dinámica.
He visto un artículo en un periódico local, según el cual la mayoría de los niños, el 61%, navega solo por Internet, y entre los adolescentes llega al 85%. Aparte de lo que se puede comentar sobre la conveniencia de que naveguen solos o no, hay otro punto de vista que es el que quiero comentar, la cantidad de niños y jóvenes que utilizan Internet.
La Web social, además de ser espacios para expresar nuestras opiniones pueden suponer un riesgo en la privacidad de las personas.. Y esto porque las redes sociales constituyen una gran acumulación de información personal, y además, son básicamente redes de desconocidos debido a que permiten ampliar progresivamente el número de contactos de cada usuario ya que muchas redes establecen por defecto la accesibilidad a los amigos de tus amigos.
Facebook, Twitter, LinkedIn, MySpace... han irrumpido en nuestra vida de forma inesperada. Hace pocos años nadie podía llegar a imaginar semejante avalancha. Se calcula que en España hay más de 13 millones de usuarios, lo que equivale, si mis cálculos no fallan, a un 28 % de la población. De éstos, la mayoría son menores de 25 años.
Hoy en día está claro que las redes sociales están teniendo una gran repercusión. Nos ayudan tanto a nivel personal como corporativo aponernos en contacto con los demás: amigos, clientes,... Sin embargo, la mayor parte de mis compañeros de trabajo y amigos son reticentes a utilizarlas. El miedo: la pérdida de nuestra privacidad. Sobre esto, tengo una opinión personal que me gustaría comentar, para ver hasta qué punto estáis de acuerdo.
Está muy de moda poner en nuestros blogs y/o Webs una sindicación de contenidos. Es sin duda un servicio fácil de dar y muy práctico. Sin embargo cuando preguntas a tus usuarios te das cuenta de que a muchos de ellos aún les suena esto a chino.