Las redes sociales profesionales están proliferando en Internet. La gente las usa para buscar trabajo y conseguir contactos, aunque esto es muy relativo, pues no vale con tener a estos últimos en tu lista, sin más, sino que hay que “mimarlos”, es decir, establecer una relación, hablar con ellos, preguntar o resolver dudas… en una palabra, interactuar, pues es la forma de que “existas” para ellos aunque no os conozcáis en persona.
Son las 9 a.m. Te conectas a Facebook, ves que X se ido a pasar unos días fuera, que Y está malo, que se va a organizar una fiesta en la discoteca R y te han invitado, que tus amigos han colgado varias fotos de vuestro último fin de semana de fiesta… Y así un largo etc.
A estas alturas, todos conocemos lo que son los mashups. No obstante, si hay alguien perdido, diré que son aplicaciones web resultantes de la mezcla de otras. Así, se pueden juntar servicios de Google, wikis, plataformas de música, etc. Todo dentro de la llamada web 2.0.
Las posibilidades que pueden ofrecer a las unidades de información son muchas, pues las combinaciones de usar distintas aplicaciones nos dan una amplia variedad que multiplican las ya existentes.
A través de estas primeras líneas, quería agradecer a Julián Marquina la oportunidad de poder participar en este blog de RecBib, web que sigo desde su nacimiento y que veo de gran utilidad para los profesionales del sector.
Se que es un manido tema el que voy a tratar, pero no por ello deja de ser importante para todos los que nos dedicamos al mundo documental o bibliotecario: el trabajo. Nuestro sector, para bien o para mal, está saturado, hay pocas ofertas laborales, cuenta con intrusismo, está pésimamente remunerado, mal reconocido por compañeros, empresarios y la sociedad en general, etc. Es triste ver el panorama, pero no nos engañemos, así son las cosas desde hace años, y no cambia.