En 1986 se crea el Archivo Administrativo de los Servicios Centrales de la Universidad de Zaragoza, conocido comúnmente como Archivo Central del Rectorado. La LRU impulsó la autonomía universitaria, lo que contribuyó a que las Universidades asumieran nuevas funciones y por tanto multiplicaran sus órganos administrativos. Del mismo modo que otras Universidades, la Universidad de Zaragoza crea un Archivo de los Servicios Centrales con la finalidad de organizar la documentación generada por las unidades administrativas del Rectorado, una vez agotado su valor administrativo. Este archivo presenta funciones propias de un Archivo Central, aunque exclusivamente de los Servicios Centrales.