El Archivo Histórico Nacional desde su fundación se constituyó como «archivo histórico del reino de España», con carácter de archivo público. Se crea para recoger la documentación producida por los órganos de la Administración del Estado que ya no tiene valor administrativo pero si tiene valor histórico. Por ello es la cabeza del sistema archivístico de la Administración del Estado. Actualmente a sus depósitos se deben transferir los documentos calificados como históricos, porque han superado las eliminaciones racionales y preceptivas que establece la Ley de Patrimonio Histórico Español en su artículo 58.