Las novedades legislativas y los avances tecnológicos están provocando una profunda remodelación de la Administración. Las políticas de Calidad, con una fuerte orientación a la satisfacción del usuario final, suponen, también, un importante compromiso para los entes públicos. El papel de los archivos, en un escenario tan cambiante, es fundamental para poder alcanzar la implantación de unas adecuadas políticas globales de gestión documental, como eficaces herramientas al servicio de la Administración y los ciudadanos.







