La necesidad de conocer y aplicar una ética en las organizaciones más allá de la ética personal se acrecienta en profesiones que evolucionan de forma continua, sometidas a los cambios de la sociedad, en donde se producen constantemente conflictos de valores. Por otra parte, la aplicación de la filosofía de la calidad implica el conocimiento y la transmisión de valores por parte de las personas que ejercen el liderazgo a todos los miembros de la organización en consonancia con su misión, ya que esto constituye uno de los criterios clave de evaluación.