En la sociedad de la información las bibliotecas y los centros de
información en general, han de desarrollar nuevos roles y nuevas funciones. Cada vez más los ciudadanos acceden a la información desde sus domicilios y trabajos y las bibliotecas ya han dejado de tener el monopolio del acceso a la información. Los nuevos retos con los que se enfrenta la biblioteca son otros y pasan por redefinir el modelo y los servicios tradicionales que ofrecen las bibliotecas, asumir el nuevo papel profesional del bibliotecario en su función de “formador” y el aprovechamiento de las nuevas tecnologías de la web 2.0 para el desarrollo de una biblioteca donde la participación e interacción del usuario sea el motor de cambio. Además, la biblioteca como servicio público debe contribuir al desarrollo de la administración electrónica y promocionar y formar a los ciudadanos en su utilización