El Manual de procedimientos de gestión de documentos y archivos, como compendio de buenas prácticas, debe entenderse como un componente de las funciones de administración del sistema archivístico de una organización. De hecho es el resultado, en último término, de la aplicación de conocimientos procedentes de otros ámbitos profesionales (organización, calidad) orientados a la adecuada administración de un sistema.