La conservación preventiva consiste fundamentalmente en asumir la responsabilidad de salvaguardar los fondos documentales y bibliográficos por parte todos aquellos que de un modo u otro se relacionan con los libros y documentos. En este sentido, es muy importante poder garantizar que los sistemas de instalación no suponen una amenaza para su adecuada conservación y aumentar, en función de los recursos disponibles, las condiciones de seguridad.
El papel de los archivos no consiste tanto en custodiar, como en servir los documentos que conserva a sus usuarios. Especialmente en los archivos públicos, cuyos documentos testimonian derechos y deberes que afectan al conjunto de los ciudadanos. Y que pueden hacerse valer para el ejercicio y el cumplimiento de otros derechos y obligaciones, amén de ser fuente primaria para la investigación, la recuperación de la memoria histórica o el esparcimiento cultural.
Objetivos: Guiar a los asistentes a visualizar un mercado laboral diferente al tradicional. Describir el día a día de un documentalista de una empresa de servicios profesionales. Descubrir las habilidades necesarias requeridas a un profesional del sector.