El ministro de Cultura, César Antonio Molina, destacó en Salamanca que no se puede olvidar que "en los legajos, papeles, imágenes u otros objetos está la voz y la respiración de seres humanos", así como aseguró que "son expedientes de vidas tomadas de por medio" que reclaman una "mirada sensible".
El ministro, que presidió el acto de inauguración del I Encuentro Internacional de Centros de Memoria Histórica en Salamanca, recalcó que estos hechos convierten al Centro Documental de la Memoria Histórica de la provincia "en una importante institución del Estado que ofrece su ayuda para conseguir la restitución moral de la dignidad de todos cuantos sufrieron las consecuencias de la Guerra Civil y del posterior tiempo de silencio".
Asimismo, valoró que la sociedad no puede permitirse "ese silencio" y en su opinión "las sociedades y sus ciudadanos" deben asumir "colectiva e individualmente la responsabilidad de lo que hagan o hicieran" los gobiernos, porque éste "es uno de los mayores actos de la dignidad humana".
Tal y como recordó el ministro, "con el Real Decreto de 2007, el Gobierno de la nación no solo reconoce el papel clave de los archivos en el proceso de recuperación, conservación y difusión de los principales testimonios documentales del pasado, sino que amplía el ámbito cronológico de la memoria" y era necesario, añadió, porque "si se quiere superar el pasado, en primer lugar, hay que fijar y establecer la propia historia".