Archivando el futuro

"El olvido es necesario para recordar. Descartar contenidos es necesario para conservar otros". Representantes de 24 instituciones en el ámbito de museos y centros de documentación procedentes de 9 países, se dieron cita viernes y sábado en el Simposio Internacional de Mediatecas y archivos para el Siglo XXI. Dos jornadas que ofrecieron la oportunidad de reunir a quienes no archivan objetos, sino algoritmos, y a quienes necesitan algo más que algoritmos para almacenar sus contenidos. Crisis, preservación y copyright fueron los temas candentes en lo que un ponente calificó como "la cumbre internacional de las mediatecas".

La crisis económica no faltó a la cita, dedicando los ponentes varias intervenciones a disertar sobre la situación de las instituciones, métodos de financiación y recursos económicos. "Vaya, creo que me he convertido en parte del archivo de Laboral, pero no se muy bien como", bromeaba Mike Stubbs. El Director de la Foundation for Art and Creative Technology realizó un exhaustivo análisis sobre modelos de negocio y financiación. Según Stubbs, "los tiempos que corren no son los más favorables para solicitar fondos para una institución archivística. Un programa de inversión en un centro cultural se enfrenta a dificultades financieras muy graves". El director relató cómo un museo de Liverpool se vio obligado a devolver un millón de libras debido a la recesión económica. "En términos de financiación pública, eso significa que tenemos que decantarnos por otros modelos comerciales. Si no hay modelos comerciales, estas cosas van a desaparecer con un chasquido."

Las fuentes de financiación no constituyen demasiado problema para Margareth Smith, bibliotecaria de la Universidad de Nueva York, y co-editora de UbuWeb, uno de los servicios menos afectados por la coyuntura económica. "UbuWeb no tiene una afiliación institucional y todo se suministra de forma gratuita. Cualquiera colabora sin un céntimo a cambio", afirmó Smith. Fundada en 1996 como un depósito de poesía visual y, posteriormente, sonora, con el paso de los años Ubuweb ha abrazado todas las formas de la vanguardia. Con pocos recursos económicos (el único gasto reside en el alojamiento, unos 50 dólares al mes) y un grupo de voluntarios que realizan tareas de edición, su falta de afiliación les concede un cierto margen de libertad, que utilizan para poner a disposición del público multitud de contenido multimedia. "No cogemos ni un dólar en cuanto a venta de materiales", dice Smith. En su carta de representación, Ubuweb se define como "centro de distribución de materiales difíciles de encontrar, descatalogados y poco conocidos, transferidos digitalmente a la web.". Este sitio web fue una de las iniciativas más valoradas y mencionadas por el resto de ponentes en las jornadas.

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