Asturias salta a la era de la sanidad digital

Pronto a los pacientes les sonarán a chino términos que tradicionalmente se asocian a la sanidad. Forman parte de esos clásicos al borde de la extinción el volante con el que el médico de familia remitía al enfermo a un especialista, las recetas por duplicado con la copia para el farmacéutico y la clásica cartilla, hoy convertida en una moderna tarjeta sanitaria. No es ciencia ficción ni una mera cuestión teórica. La medicina sin papeles ya es una realidad en Asturias.

La historia unificada del paciente, el expediente digital en el que constan todas sus consultas, pruebas y diagnósticos, está completamente implantada en cinco de las ocho áreas sanitarias asturianas y en el resto está en trámite. Casi el 100% de los centros de salud de Primaria está informatizado y conectado a la misma red que Especializada. En el Principado no se revela ni una sola radiografía (excepto en el HUCA), así que los médicos las estudian a través de su ordenador. Y la primera receta electrónica se expedirá en mayo en el área de Jarrio.

Nuevos hitos El contrato para la digitalización del HUCA, junto con la habilitación de un gran centro de respaldo informático para todo el sistema de salud asturiano, (una especie de gigantesca copia de seguridad) salió a concurso el año pasado. Tiene un coste de 42 millones y estará completamente terminado para 2012. En cuestión de semanas arrancará este mismo trabajo en Cabueñes y poco después en el Álvarez Buylla de Mieres, primero en el hospital actual y después en el que se está construyendo. También en 2011 se hará en Cruz Roja, en Gijón.

La crisis económica, que ha servido como excusa en los dos últimos años para justificar multitud de recortes, no ha pasado factura en este caso a la modernización de la sanidad asturiana, que ha entrado de cabeza en la era digital. Así lo explica el director general de Calidad e Innovación en Servicios Sanitarios, José Ramón Riera, que ofrece números que avalan sus palabras.

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