Bibliotecarios por un día

La biblioteca especializada de la Fundación Rei Afonso Henriques, Frah, guarda menos secretos para los alumnos de 5º y 6º de primaria del colegio Alejandro Casona que ayer participaron en una iniciativa bautizada con el nombre de «Bibliotecarios por un día».

La actividad comenzó con una explicación del funcionamiento del centro a los niños por parte de la bibliotecaria, Cristina Tamames García. Tras indicarles qué es la Fundación y quién era Afonso Henriques, la profesional ahondó en el funcionamiento de una biblioteca a través de una serie de preguntas como si conocían las existentes en Zamora o si disponían del carné que les permite acceder al servicio de préstamo. Posteriormente les detalló los mecanismos de los que dispone una biblioteca para hacerse con volúmenes. «Cuando quieres un libro que no tiene un centro el lector puede solicitarlo y eso se denomina desiderata», indicó Cristina Tamames a los pequeños, mientras que uno de ellos le replicaba: «Mi padre hace eso si la Pública no tiene algún libro».

Otro de los aspectos que les explicó la técnico a los escolares fue la tejuela. «Es la pegatina que situamos en el lomo de los libros y tiene unos números y una letras que se llaman signatura».

Tras precisarles que tienen algunos volúmenes en un depósito o que cuentan con una hemeroteca o que a este centro «recurren mucho los zamoranos cuando quieren información sobre Portugal», los niños realizaron una serie de actividades repartidos en cuatro grupos. Así tuvieron que resolver cómo indican a una persona cómo tenía que viajar a Miranda de Douro a través de un mapa o bien encontrar en la dependencia una receta de cocina portuguesa o bien localizar en prensa una noticia relacionada con Portugal. Otra de las actividades que debieron encarar los escolares fue responder a unas preguntas que hoy podrán leerse en el blog de las Bibliotecas Especializadas de Zamora. La cuestión que Cristina Tamames les planteó a cada grupo fue qué piensan de las bibliotecas y de los bibliotecarios y entre las respuestas destacan algunas como «creo que las bibliotecas son necesarias para la gente porque sino no tendríamos todos los libros que queremos, pero no me gustaría ser bibliotecaria porque no sabría cómo hacerlo» u otra en la que dicen: «Me gusta ir a la Biblioteca Pública porque tengo libros que no tengo en casa y porque me gusta el edificio. Las bibliotecarias son simpáticas, pero no hablo mucho con ellas. Solo me prestan el libro».

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