Promover el entendimiento intercultural, facilitar recursos a los educadores, estudiosos y al público en general, y ampliar la variedad de los contenidos culturales publicados en Internet
Estos son los principales objetivos de la Biblioteca Digital Mundial o BDM (www.wdl.org/es), una organización sin ánimo de lucro que ha recurrido a Internet para permitirnos disfrutar en nuestro propio ordenador de algunos de los tesoros culturales más importantes del planeta.
Esta iniciativa fue propuesta a la UNESCO (http://portal.unesco.org/es) por James H. Billington, el bibliotecario del Congreso de Estados Unidos, a mediados de 2005, pero la primera piedra del proyecto se puso a finales de 2007 coincidiendo con la presentación del prototipo de la BDM. Desde entonces, algunas de las instituciones culturales más importantes del mundo se han sumado a esta propuesta.
La lista es interminable, pero basta citar unas pocas para darse cuenta de la entidad del proyecto: la Biblioteca de Alejandría, la Biblioteca Nacional y los Archivos de Egipto, la Biblioteca de la Universidad de Yale, el Centro de Estudios de Historia de México, etc.
Los documentos que forman parte del fondo bibliográfico de la BDM están fechados entre el año 8.000 a.C. y la actualidad, y no comprenden solamente libros y manuscritos, sino también mapas, partituras musicales, grabados, fotografías, dibujos arquitectónicos y grabaciones, lo que hace un total de 1.170 artículos.