Bolonia deja las bibliotecas vacías

Las bibliotecas se quedan más solas que la una. La habitual imagen de jóvenes abarrotando las bibliotecas de la ciudad en busca de aire acondicionado y de tesón para estudiar durante el mes de agosto pasó a la historia. O al menos para los estudiantes del Plan Bolonia. El adelanto de los exámenes de septiembre a la primera quincena de julio no solo ha dejado vacías las bibliotecas, centros cívicos, salas de estudio y facultades de la ciudad, sino que ha hecho que la mayoría de las bibliotecas pertenecientes a la Universidad de Valladolid (UVA) reduzcan su horario exclusivamente al de mañana y otras incluso, como el aulario, cierren por completo hasta el 1 de septiembre. Cuando el año pasado por estas fechas los estudiantes gozaban de un horario ininterrumpido de 24 horas para estudiar.

La peor parte de todo esto se la llevan los de estudiantes de la Licenciatura de Derecho, los únicos universitarios todavía con exámenes en septiembre, por lo que les toca estudiar durante el mes más caluroso del año con menos salas de estudio abiertas y horarios más reducidos.

Estos estudiantes han visto cómo todas las licenciaturas y diplomaturas de la UVA han abandonado poco a poco el antiguo calendario para unirse al resto de los europeos y así, disfrutar de un verano sin la preocupación de los exámenes y con la vista puesta en las ferias y fiestas de la Virgen de San Lorenzo. Aunque no todos los estudiantes piensan igual, pues muchos consideran «escaso» el tiempo de estudio para prepararse varias materias.

Lo que está claro es que con sus ventajas e inconvenientes, este será el último año que los universitarios de Derecho compartan estudio estival con los alumnos de institutos que preparan la Selectividad o con los opositores, pues está previsto que para el próximo año Derecho se incorpore al calendario del Plan Bolonia.

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