Ya le tocaba a la ministra de Cultura, entre tanto disgusto acumulado, anunciar una medida popular. Por gentileza de su compañera de Gabinete y vicepresidenta económica Elena Salgado, Ángeles Gonzalez-Sinde aireó ayer ante los medios de comunicación la decisión de Hacienda de rebajar un 12 por ciento el IVA del libro electrónico. Una medida «fiscal y cultural» -dijo Sinde-, que equipara al libro digital con su hermano de papel: desde ahora tributará un 4% en lugar del 16% anterior. Con los datos de ventas en la mano (42 millones de euros facturados en digital en 2008; un 1,33 por ciento del total), esta rebaja supondría para el Estado dejar de ingresar tan sólo 5 millones de euros; si bien los editores prevén doblar la cifra el próximo año.
«España está en condiciones de liderar el paso hacia la era digital. Ésta es una clara muestra del espíritu con el que afrontamos los enormes retos y posibilidades de los nuevos tiempos», afirmó con convicción González-Sinde en un acto (sin opción a preguntas, como viene siendo la tónica habitual en Cultura) celebrado por la mañana en la Biblioteca Nacional (BN).