Dos de las seis bibliotecas existentes en la comunidad autónoma están situadas en barrios periféricos de Talavera de la Reina, que es la segunda ciudad de Castilla-La Mancha pero que solamente tenía una biblioteca municipal a la espera de terminar de rehabilitar un antiguo alfar de cerámica que albergará la segunda biblioteca municipal.
En este marco nacieron a comienzos de 2008 las bibliotecas de doble uso en los colegios públicos de los barrios de Santa María y Patrocinio, situados en la margen izquierda del río Tajo y en el extremo oeste de la ciudad, respectivamente, y ambos con singulares características sociales y económicas en su población.
Este sistema pionero funciona por la relación, coordinación y colaboración entre las administraciones públicas, fundamentalmente entre la entidad responsable de la lectura (la Consejería de Cultura en el caso de Castilla-La Mancha), la responsable de Educación y los Ayuntamientos.
Colaboran en el convenio dos Consejerías (la de Educación y Ciencia y la de Cultura, Turismo y Artesanía) que aportan cada una el 45 por ciento del presupuesto, y el Ayuntamiento del municipio en el que se ubica la biblioteca de doble uso que contribuye con el 10 por ciento restante.
El presupuesto se destina a gastos corrientes (pagar al personal bibliotecario), actividades de animación a la lectura y adquisición de fondos documentales, además del mantenimiento y la gestión del local que competen al Ayuntamiento junto a la selección y contratación del bibliotecario.
Precisamente, la figura del bibliotecario público al frente de las bibliotecas de doble uso, su vinculación con el claustro de profesores del colegio y las actividades y recursos que ofrece tanto a la comunidad escolar como al resto de la sociedad son los aspectos en que Castilla-La Mancha es pionera.