El Complejo Hospitalario de Albacete lleva un cuarto de siglo generando papeles. Cada nuevo paciente ha significado una carpeta más con decenas de fichas de los diferentes especialistas, con radiografías y análisis. Todas las historias clínicas se han ido guardando, es decir, la vida de todos y cada uno de los albaceteños como pacientes se conserva, desde la pierna que se rompió Llanos a los seis años hasta la operación de rodilla que sufrió a los veinte. Eso ha significado hasta ahora que cada vez que un albaceteño regresaba al hospital y el traumatólogo quería su historial tenía que pedirlo para que lo enviaran desde un gran almacén, ubicado en un polígono industrial, donde se guardan 'toneladas' de datos en papel.
El sistema es lento y costoso, ya que el Perpetuo Socorro y el Hospital General obligan a mover 3.000 historias clínicas a diario, lo que supone pagarle a una empresa especializada 600.000 euros al año.
El paso del historial clínico a la era digital significará que el médico no tendrá que pedir papeles para que viajen del almacén a su consulta sino que bastará con un 'clic' de ratón para acceder a toda la información del paciente. Se ahorrará tiempo, papel, espacio, mantenimiento y, por tanto, dinero; habrá más coordinación con Atención Primaria y el hecho de que el paciente pida copia de su historial dejará de ser una tortuosa operación burocrática. Bastará con darle a imprimir.