Desde el pasado 25 de abril los usuarios de las cinco bibliotecas públicas del Estado de Castilla-La Mancha tienen la oportunidad de acceder al préstamos de libros electrónicos. En total, son 150 los dispositivos de lectura ubicados por las bibliotecas de las cinco capitales de provincia. Muchos usuarios han encontrado en esta una gran oportunidad para iniciarse en el uso de un método de lectura que, según afirman los libreros de Albacete, todavía es «muy prematuro y desconocido en España».
Desde las librerías de la ciudad afirman que, a día de hoy, y aunque el libro electrónico comienza a entrar en el mercado poco a poco, no es una gran competencia del libro tradicional. El principal problema radica, tal y como afirma José Herreros, de librería Herso, en «la piratería». A pesar de ello, no considera que estos dispositivos hayan pasado a ser competencia directa del negocio que regenta.
Por su parte, Juan Valero, encargado de librería Popular, mantiene que pese a que es este año el de mayor «establecimiento del eBook».
Entiende este fenómeno como algo que «se ha puesto de moda, pues siempre ocurre esto con todo lo que tenga que ver con la tecnología», y es mucha la gente que «lo tiene y todavía no sabe como usarlo». Una situación que reconoce, «obviamente está haciendo daño al sector de la librería». Desde su punto de vista, para que tenga lugar la consolidación de este dispositivo sería necesario que se pusiera a disposición de los usuarios un «formato estandarizado», pues la mayoría de lectores que lo vienen empleando por el momento «no lo hacen de la manera correcta». El problema principal que los libreros encuentran en este fenómeno es el de la piratería, pues asegura el presidente del sector que, «aunque la venta de libros electrónico no llega al 1%, la gente sí hace uso de ellos».