Para llevarse 1.000 libros prestados de una biblioteca hace falta por lo menos una furgoneta. Y, desde luego, don de gente para convencer al bibliotecario. Pero en 15 bibliotecas públicas del Estado ya no hay tantas complicaciones. Basta con un lector y una tarjeta. Justo en estos días se está poniendo en marcha el proyecto aprobado en diciembre por el Ministerio de Cultura para que esos centros empiecen a prestar libros digitales.
El servicio funciona de forma parecida en las 15 bibliotecas. Tras registrarse, el usuario puede llevarse un e-reader ya cargado de libros electrónicos y quedárselo entre 15 y 45 días. El otro dato común entre todos los institutos involucrados es la inversión del ministerio: 130.000 euros, entre otras cosas, para adquirir 750 e-readers.
Fechas de inauguración, números de dispositivos y libros en el catálogo varían según la biblioteca. La central de Cantabria empezó el 3 de enero, con 41 lectores, 184 libros electrónicos cargados en las tarjetas y "un éxito que no nos esperábamos", cuenta por teléfono desde Santander la directora Loreta Rodríguez. En la biblioteca de Huelva , en cambio, el préstamo arrancará el 21 de febrero, coincidiendo con su décimo aniversario. "Habrá 37 dispositivos y 1084 títulos", explica el director Antonio Gómez. Antes de finales de febrero todas (Ciudad Real, Huelva, La Rioja, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Mérida, Murcia, Oviedo, Palma de Mallorca, Santander, Santiago de Compostela, Tarragona, Valencia, Valladolid y Zaragoza) van a poblarse de los nuevos e-readers.