Felisa Sanz: «Los jóvenes son los lectores que más nos cuesta atraer»

«Desde la perspectiva de una biblioteca pública, es más práctico mantener los libros que digitalizarlos». En once kilómetros de anaqueles se guardan los casi 360.000 volúmenes que constituyen la colección de la Red de Bibliotecas Municipales. Catorce centros distribuidos por los diferentes barrios de la villa, a los que pronto se unirá una nueva biblioteca en Castaños y la mediateca de La Alhóndiga.

Hace unos días se hizo público un estudio que revelaba que los bilbaínos son los usuarios más satisfechos con las bibliotecas de su ciudad. ¿Qué le parecen estos datos?

Ese estudio incluye también otras bibliotecas de Bilbao que no son de titularidad municipal, pero, por la parte que nos toca, estamos encantados de que nos digan que lo hacemos bien. Lo importante es que al final eso redunda en beneficio de los ciudadanos.

¿Bilbao es una ciudad bien dotada en ese aspecto?

La oferta es amplia. A las catorce bibliotecas municipales se unen la Foral y la de Deusto, de reciente apertura y con unas instalaciones maravillosas, aunque somos centros muy distintos. La nueva biblioteca de Deusto, lógicamente, responde a las demandas de su comunidad universitaria, y la Foral es una magnífica biblioteca de conservación. Sin embargo, las municipales tienen que atender las necesidades de todas las personas que viven en Bilbao.

¿Qué viene la gente a buscar a una biblioteca pública?

Sobre todo se presta muchísima literatura, novedades. Los libros que se ven en la prensa o en las librerías, la gente los busca luego en la biblioteca. En las estadísticas de este año destacan 'Mil Soles Espléndidos' y 'El niño con el pijama a rayas', que han encabezado también las listas de los libros más vendidos.

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