El proyecto del popular buscador de escanear libros y ponerlos a disposición del público a través de Internet generó, desde su nacimiento, en 2004, una fuerte disputa entre autores y editores y Google. Pero ahora parece llegar a su fin. La compañía busca ofrecer a los escritores e impresores españoles un acuerdo similar al que ya ha alcanzado en Estados Unidos. El objetivo final es facilitar de forma legal el acceso a millones de libros y crear un mercado en el que puedan poner a la venta sus obras.
No obstante, esa posibilidad está supeditada a que el acuerdo al que ha llegado la multinacional con los editores y escritores estadounidenses, en octubre de 2008, sea ratificado por un tribunal de ese país, sentencia que se espera se produzca antes del verano.
Alcanzado tras dos años de negociaciones, ese convenio puso fin a la demanda colectiva interpuesta por los autores de libros, así como otra demanda presentada por cinco grandes editoriales de EEUU, que culpaban a Google de infringir a escala masiva los derechos de 'copyright'.
Situación de 'Google Books' en España
En España, actualmente, es el Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO) quien gestiona las peticiones de reclamación de sus socios (autores y editores españoles) por la "digitalización no autorizada" que Google ha podido realizar en los últimos años de sus obras en Estado Unidos.
Luis Collado, responsable del programa de Búsqueda de Libros (books.google.com) en España, ha explicado que aquí están hablando con editoriales para convencerlas de que aprovechen todas las ventajas que este programa les puede ofrecer en forma de "escaparate 'online', de medio de difusión para que más gente conozca sus libros". Según Collado, los editores y autores españoles se debaten entre el "lógico temor" a las nuevas formas de distribución y la "expectación" ante la posibilidad de ver sus libros comercializados a través de Internet, aunque muchos empiezan a ver ya esta segunda opción "no como un problema, sino como una solución y una gran oportunidad".