Si hay un sector que se caracterice por su esfuerzo innovador y por su potencial para transformar la realidad, ése es el macrosector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. La creación de nuevos productos y servicios TIC habilita a su vez el desarrollo de múltiples ámbitos y sectores económicos, facilita nuevos modelos de negocio, reduce barreras de entrada, multiplica la productividad, impulsa el crecimiento…en definitiva, añade un fuerte valor al conjunto de la sociedad.
España es ya una Sociedad en Red, pero la adopción de las TIC por parte de la sociedad y de la economía en general sigue siendo un reto y por eso requiere de una supervisión y análisis periódicos para buscar el modo más efi ciente de impulsarlo. Además, estamos en un punto en el que ya no se trata solo de disponer de la tecnología, de las aplicaciones o de los servicios, a los que ya accede un alto porcentaje de la sociedad española, tal y como refl eja precisamente este informe. Se trata, sobre todo, de su adopción en la vida cotidiana, de integrarlas y de entender cómo pueden aportar valor a nuestro día a día y al desarrollo de nuestras actividades.
A pesar de la crisis económica, nos encontramos en una situación inmejorable para continuar con el esfuerzo inversor en TIC y Sociedad de la Información iniciado hace ya cinco años. Además de potenciar al máximo el uso de estas tecnologías, debemos ahora orientar nuestra política industrial a asentar un nuevo modelo económico y social, basado en el conocimiento y que nos permita ser competitivos a escala global.
Por tal motivo, en julio de 2010 el Gobierno aprobó la nueva estrategia 2011-2015 del Plan Avanza2, que da continuidad a la primera etapa del Plan, incorporando las actuaciones en ejecución y actualizando los objetivos iniciales para adecuarlos a los nuevos retos de la Sociedad en Red. Esta estrategia persigue contribuir a la recuperación económica y al cambio de modelo económico de nuestro país a través del uso intensivo y generalizado de las TIC, con especial atención a los proyectos que compaginen la sostenibilidad y el ahorro energético con el liderazgo de la industria TIC en áreas estratégicas. Además, el Plan Avanza2 se enmarca plenamente dentro de la Agenda Digital para Europa a la que tan activamente contribuimos durante nuestra Presidencia de la UE; constituye nuestra aportación a la misma como Estado Miembro para alcanzar los compromisos allí establecidos.
De acuerdo con ello, vamos a pasar de centrar nuestros esfuerzos en la oferta, más propio de la década pasada, a impulsar decisivamente la demanda. Ahora debemos estimular el desarrollo y uso de productos y servicios TIC avanzados y aprovechar asimismo las oportunidades que estas tecnologías nos ofrecen para ser más productivos, para llevar a cabo actividades de creciente valor, que permitan ir asentando ese nuevo modelo económico, sostenible y basado en el conocimiento, que todos deseamos para España.
Un ejemplo de este reto en la adopción de las TIC lo tenemos precisamente en la Administración electrónica. En pocos años, España se ha situado entre las primeras posiciones mundiales en cuanto a servicios de e-Administración; en concreto ocupa el 9º puesto a nivel mundial por encima de países más desarrollados económicamente. Sin embargo, el nivel de adopción de la e-Administración por los ciudadanos no es todavía todo lo alto que cabría esperar según esa amplia oferta y calidad. Y por supuesto la e-Administración no es el único ámbito donde la oferta es excelente. En el campo de la Internet móvil España también está en el grupo de cabeza a nivel mundial en cuanto a penetración. Es decir, la oferta está dejando de ser ya la principal limitación. Ya hay tecnología y servicios abundantes para alimentar este cambio de modelo que tanto citamos.
Por eso son importantes los ejercicios que nos ayuden a entender donde están las claves para estimular esa demanda. Fundación Telefónica, un año más, realiza una gran labor al contribuir al seguimiento y análisis del desarrollo e implantación de las tecnologías que conforman lo que habitualmente denominamos como Sociedad de la Información. En esta edición es una novedad —que contribuye al fi n enunciado de entender las claves de la adopción de las TIC— el capítulo que profundiza en la vida digital de los españoles con datos propios de la operadora.
Por otro lado, con el objetivo de plantear escenarios futuros, el informe presenta también varios monográfi cos interesantes sobre tendencias tecnológicas con alto potencial de impacto en la economía, que se centran este año en el mundo de las publicaciones electrónicas y el de las tecnologías de realidad aumentada.
Son muy de agradecer trabajos como este, porque para afi anzar el nuevo modelo productivo del que hablamos, tenemos que entender estas dinámicas de cambio de la sociedad y asumir de manera defi nitiva las nuevas tecnologías como una vía para añadir valor a todo lo que hacemos.