Justicia acumula 3,7 millones de expedientes que deben ser destruidos

El mayor expurgo judicial de la historia de España sigue tres años después a la espera de que se dé la orden de destruir los documentos judiciales que siguen acumulándose en el Archivo Provincial de Valencia.

Justicia lanzó la noticia -el tiempo ha evidenciado la precipitación- en agosto de 2008. Dos millones de expedientes judiciales iban a ser eliminados. Más de 200 toneladas de papel para reciclar. El objetivo es que las sedes judiciales y el Archivo Provincial ganaran espacio tras eliminar todo aquello que ya no tiene ninguna relevancia judicial y tampoco patrimonial. Ahora, con el tiempo transcurrido desde entonces, la cifra de documentos asciende ya a 3.674.768, que se encuentran en 136.000 cajas archivadoras.

Los expedientes, susceptibles de ser destruidos, datan desde 1942 hasta el año 2000. Entre ellos se encuentran procedimientos de cualquier tipo, desde Habeas Corpus a juicios verbales, actos de conciliación y rollos de apelación. Sólo quedan a salvo determinadas actuaciones por su importancia histórica como, por ejemplo, la pantanada de Tous (1982) o la riada de 1957 en Valencia.

La recopilación del material la realizó la Junta de Expurgo, un órgano que se creó a través de un decreto de 2006. En agosto de 2008, el trabajo, al parecer, ya había concluido y se publicó en el Diario Oficial por si alguien quería reclamar documentos en los que había sido parte.

Fuentes de la Conselleria de Justicia aclararon que entonces se decidió que antes de la destrucción de este material se recopilaran toda las series documentales que pudieran estar dentro de los criterios del expurgo en la Comunitat. Y ese ha sido el cometido de la Conselleria desde entonces. De ahí el incremento en otro millón y medio de expedientes.

Recientemente, la Conselleria de Cultura, que también tiene competencias porque debe decidir si un documento tiene valor histórico, llegó a un acuerdo con Justicia, ahora dirigida por Rafael Blasco, para pactar los criterios para eliminar o conservar.

En principio, según las fuentes consultadas, el 80% del material recopilado por la Junta puede llegar a ser destruido. En cambio, todo aquello a lo que Cultura le conceda una especial relevancia será trasladado al Archivo del Reino.

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