"Los cuentacuentos quedan suspendidos hasta el próximo año 2012". Una trabajadora colgaba ayer por la mañana este cartel en la biblioteca pública de Usera-José Hierro. A su lado, otro rezaba: "Las actividades de fin de semana Libros en familia y Taller de escritura creativa quedan suspendidas desde noviembre hasta el próximo año 2012". Los recortes presupuestarios llegan a la cultura. En concreto, a las actividades gratuitas que realizan las bibliotecas públicas de la Comunidad de Madrid. Los centros recibieron la noticia oficialmente el lunes pasado: se cancelan todas las actividades, con efecto inmediato. Talleres de escritura para niños, jóvenes y adultos, clubes de lectura, sesiones de narración oral y cuentacuentos... Incluso las visitas de escolares quedan suspendidas.
"Un ajuste presupuestario". Es la única explicación que ofrece la Consejería de Cultura acerca de la suspensión de las actividades que dirigen los monitores contratados -las que llevan voluntarios o el personal propio de las bibliotecas se mantienen-. Los centros están empezando a avisar a los usuarios inscritos en las actividades. Los talleres que ya habían empezado a principios de octubre terminan anticipadamente el día 31. Las próximas sesiones de narración oral y los talleres que aún no habían comenzado quedan anulados.
La decisión se ha tomado prácticamente de un día para otro, con los folletos informativos ya editados y apilados en los mostradores de información de las bibliotecas. "Me llamaron el viernes a las tres de la tarde para decirme que la actividad del lunes quedaba anulada", explica Estrella Escriña, de Tandem, que realiza actividades de animación a la lectura y espectáculos de cuentacuentos. Su taller Libros divertidos, para niños de entre 7 y 12 años, estaba programado en las bibliotecas de Fuencarral, Central y Villa de Vallecas los lunes, martes y miércoles. Tenía otro en domingo, llamado Libros en familia, para niños y padres. "De repente he perdido el 70% de mi trabajo", relata Escriña, que lleva siete años trabajando en las bibliotecas de la Comunidad de Madrid.
"Habíamos rechazado otros trabajos por el acuerdo que teníamos con las bibliotecas públicas y ahora, de un día para otro, nos quedamos sin nada", asegura Félix Vicente, socio de Jamacuco. En su caso, estaba previsto que impartiera un taller en cinco bibliotecas distintas, además de otro para padres y niños en domingo. Lleva más de 10 años trabajando con la Comunidad de Madrid. Los profesionales que se dedican a la narración oral cobran por sesión y facturan mes a mes. Un taller de hora y media se paga a unos 140 euros, de los que hay que descontar impuestos y seguridad social, ya que generalmente se trata de autónomos. La Consejería de Cultura no precisó ayer, a preguntas de EL PAÍS, a cuánto asciende el ahorro total por la supresión de las actividades.