La modernización en la biblioteca danesa de Aarhus, ejemplo a imitar

En la presentación de la jornadas, tanto Aran-tza Urkia como Ramón Martín y Arantza Mariskal, coincidieron en situar al proceso de modernización de la Biblioteca Pública de Aarhus, en Dinamarca, como el ejemplo a seguir para conseguir de estos lugares «un punto de encuentro en el que los usuarios sean los protagonistas y acudan a enriquecerse o divertise en sus ratos de ocio».

La primera novedad es su interactividad. A través de su página web, de gran riqueza visual a pesar de su sencillez, los usuarios pueden acceder al catálogo de fondos, que aparece en un lugar bien visible de la página, crear una sección de registro personalizada para guardar sus favoritos, dejar anotaciones, archivar sus lecturas o crearse su pequeño rincón dentro de la biblioteca, una zona central muy espaciosa con noticias destacadas, además de tener la opción de sindicar sus contenidos por secciones.

Pero la gran transformación ha sido llevada a cabo en su interior, olvidando el concepto de un lugar sombrío y lleno de estanterías con documentos para derivar en un cambio total e impactante de sus espacios, servicios y actividades. «La biblioteca se convierte en un centro de información a imitar y a envidiar, dando lugar a una auténtica biblioteca 2.0 debido a la distribución y versatilidad de sus espacios, y por la visión y concepción de sus servicios, basando toda su estructura en los usuarios, que serán las piezas claves del nuevo sistema», coinciden en apuntar.

Este nuevo centro público ha creado cinco zonas diferentes a las que denomina laboratorios: de literatura, música, noticias, exposiciones y un lugar entendido como espacio de ocio y distracción.

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