En la fábula de Esopo, la liebre, confiada de su superioridad frente a la tortuga, se echó a dormir y acabó perdiendo la carrera. Un síndrome parecido sufre la mayoría de editoriales españolas, que dormitan en sus playas de papel mientras la ola digital avanza inexorable hacia su orilla. Así lo confirman los datos de una amplia encuesta dada a conocer por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE): en 2012, sólo un tercio de las editoriales comercializará más de la mitad de sus novedades en formato digital.
El director ejecutivo de la FGEE, Antonio María Ávila, opina que el desarrollo es lento porque el mercado, como la tortuga, "avanza lentamente. Representa sólo un 2% de las ventas del sector, entre 70 y 80 millones de euros". Sin embargo, hay editores que piensan que estas cifras tan bajas, más que a una demanda pequeña, se deben a la escasez de la oferta. "Lo que se está ofreciendo actualmente es caro y de mala calidad. Si piensas en la cantidad de gente que tiene tabletas, el mercado de ebooks debería ser mucho mayor, pero no hay oferta adecuada", apunta Diego Moreno, de Nórdica, que fue la segunda editorial a nivel mundial en diseñar una aplicación para leer sus libros en el iPad.
La encuesta sitúa al sector del cómic como punta de lanza de la digitalización de obras. "El 94% de las editoriales [de cómics] tiene proyecto digital en curso", informan desde la FGEE. La cifra desciende al 75% cuando se toman a todas las editoriales en su conjunto. Sin embargo, pese a que lo que parecen reflejar estas cifras, la realidad es que el mundo del cómic todavía está tomando impulso para dar el salto a lo digital. "De momento, oferta se puede decir que no hay. Sinceramente, no creo que el cómic vaya por delante de la narrativa. Que yo sepa, no hay ninguna editorial de cómics vendiendo ebooks", sostiene Laureano Domínguez, de Astiberri, que en estos momentos está preparando sus cuatro primeras ediciones en formato digital.