Letras digitales para jóvenes mayores

La máquina lleva una funda negra y tiene un plástico protector en la pantalla que, si le da el sol, parece un espejo. Los mayores del Centro de Día Hogar III de la capital lo miran extrañados. Muchos echan de menos, en esos momentos en que el libro electrónico (ebook) gira en las manos del delegado de Cultura, Antonio J. Lucas, unas cuantas páginas con olor a imprenta. Un marcador de dibujos, y el tacto del papel recién estrenado en las manos.

El representante de este área de la Junta de Andalucía está acompañado por su homónima de Bienestar Social, Adela Segura, que ha apelado al buen estado de los planes integrales de este ente autonómico en pos de una vejez más activa. "Os doy las gracias por la flexibilidad mental a quienes tenéis ya una experiencia, es un tremendo honor que en esta casa estemos dos personas que representamos a la Junta de Andalucía". Dentro de las principales ideas a promover se encuentra la concepción de que la vida en activo de estas personas no ha terminado. "El hecho de que vengáis a estar con nosotros estos días, a los talleres y actividades, es una clara muestra de que vuestra vida laboral no finaliza". "Leer, entrar en las bibliotecas, disfrutar con clubes culturales, son algunas de las propuestas que os dejo sobre la mesa".

La celebración el pasado día 16 del Día Internacional del Libro fue el detonante de un encuentro que consiguió llenar el salón de actos con los mayores. Algunos de ellos procedentes de otros talleres como el de informática. "¡Me emociona mucho ver que a veces sois vosotros los que enseñáis a vuestros nietos a manejar los ordenadores!", afirma contenta la delegada.

"Os animo a que fundéis un Club de Lectura, pero que sea constante, que no lo dejéis", resalta. Una de las mujeres sentadas en primera fila levanta la mano. "Lo tuvimos, pero duró poco". "Pues ahora con más motivo", dice la responsable del área de Bienestar Social. "Será cuando terminemos las vacaciones de Navidad", concreta otra de las espectadoras. Luego toma la palabra Antonio Lucas. "Os brindamos la oportunidad de crecer, de acercaros a un libro y poder aprender". Todos los textos presentados son de actualidad y entre ellos se encuentra, por ejemplo, el de Arturo Pérez Reverte, El Asedio, María Dueñas, El tiempo entre costuras o uno de los libros emblemáticos de Amin Maalouf, León el Africano.

"Compartir, activar la mente y aprender". En este punto es cuando presenta el libro electrónico. Señala los tomos que están sobre la mesa. "Unos 14.000 como éstos caben en la memoria del aparato", destaca. Los presentes se miran, alguno sonríe. Otros ponen cara de incredulidad. "Muchos de los que comienzan a leer en este soporte preguntan si la pantalla daña la vista, y ya os digo yo que no, que los usuarios jamás han protestado por ello". La máquina lleva una funda negra y tiene un plástico protector en la pantalla que, si le da el sol, parece un espejo. Los mayores del Centro de Día Hogar III de la capital lo miran extrañados. Muchos echan de menos, en esos momentos en que el libro electrónico (ebook) gira en las manos del delegado de Cultura, Antonio J. Lucas, unas cuantas páginas con olor a imprenta. Un marcador de dibujos, y el tacto del papel recién estrenado en las manos.

El representante de este área de la Junta de Andalucía está acompañado por su homónima de Bienestar Social, Adela Segura, que ha apelado al buen estado de los planes integrales de este ente autonómico en pos de una vejez más activa. "Os doy las gracias por la flexibilidad mental a quienes tenéis ya una experiencia, es un tremendo honor que en esta casa estemos dos personas que representamos a la Junta de Andalucía". Dentro de las principales ideas a promover se encuentra la concepción de que la vida en activo de estas personas no ha terminado. "El hecho de que vengáis a estar con nosotros estos días, a los talleres y actividades, es una clara muestra de que vuestra vida laboral no finaliza". "Leer, entrar en las bibliotecas, disfrutar con clubes culturales, son algunas de las propuestas que os dejo sobre la mesa".

La celebración el pasado día 16 del Día Internacional del Libro fue el detonante de un encuentro que consiguió llenar el salón de actos con los mayores. Algunos de ellos procedentes de otros talleres como el de informática. "¡Me emociona mucho ver que a veces sois vosotros los que enseñáis a vuestros nietos a manejar los ordenadores!", afirma contenta la delegada.

"Os animo a que fundéis un Club de Lectura, pero que sea constante, que no lo dejéis", resalta. Una de las mujeres sentadas en primera fila levanta la mano. "Lo tuvimos, pero duró poco". "Pues ahora con más motivo", dice la responsable del área de Bienestar Social. "Será cuando terminemos las vacaciones de Navidad", concreta otra de las espectadoras. Luego toma la palabra Antonio Lucas. "Os brindamos la oportunidad de crecer, de acercaros a un libro y poder aprender". Todos los textos presentados son de actualidad y entre ellos se encuentra, por ejemplo, el de Arturo Pérez Reverte, El Asedio, María Dueñas, El tiempo entre costuras o uno de los libros emblemáticos de Amin Maalouf, León el Africano.

"Compartir, activar la mente y aprender". En este punto es cuando presenta el libro electrónico. Señala los tomos que están sobre la mesa. "Unos 14.000 como éstos caben en la memoria del aparato", destaca. Los presentes se miran, alguno sonríe. Otros ponen cara de incredulidad. "Muchos de los que comienzan a leer en este soporte preguntan si la pantalla daña la vista, y ya os digo yo que no, que los usuarios jamás han protestado por ello".

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