Los datos digitales no son eternos

Dentro de 50 ó 100 años, las fotos familiares impresas habrán amarilleado y los libros en papel estarán ajados, pero podrán verse y leerse. Sin embargo, sus versiones digitales, probablemente, se hayan perdido para siempre. Al menos ese es el temor de algunos informáticos y archivistas que avisan de que, de no tomarse medidas, buena parte de la cultura actual no estará disponible para las generaciones futuras.

Hoy, todo el conocimiento humano está en formato digital o en camino de la digitalización. "La gente cree que, al ser cadenas de ceros y unos, mientras podamos mantener una copia íntegra de cada cadena, la información digital vivirá para siempre", cuenta el profesor de Informática y Biblioteconomía de la Universidad de Illinois (EEUU), Jerome McDonough. "Pero de lo que se trata es de conservar no los datos sino la capacidad de poder acceder a ellos", alerta.

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Los riesgos de Google

El caso de Google y su plan de digitalización de toda la cultura también preocupa a McDonough. Pero en este caso no se trata tanto del formato de las imágenes, que es abierto, sino del carácter empresarial de Google. "La gran amenaza a largo plazo para los datos en sus manos es la viabilidad misma de la compañía del buscador. Aunque las grandes empresas pueden existir durante mucho tiempo, nada garantiza que Google siga ahí dentro de un siglo".

El problema de una edad digital oscura no es sólo de las grandes empresas y la cultura en mayúsculas. También afectará a los individuos. En la actualidad, la cantidad de datos personales y familiares nacidos y guardados digitales es aún pequeño. "Pero eso ya no será más así", advierte este profesor.

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