No corren tiempos como para desaprovechar recursos públicos. Sin embargo, las bibliotecas públicas valencianas pierden cada año un río de euros de la Generalitat y el Ministerio de Cultura por no justificar adecuadamente sus compras de libros o ignorar las ayudas. En los tres últimos años, la cantidad perdida supera el millón de euros, que al final va a parar a usos muy distintos y, en el caso de la parte del ministerio. a otras comunidades.
La partida de este ejercicio para la adquisición de libros por la bibliotecas públicas ya partía con recortes respecto al pasado reciente: 1,8 millones frente a los 2,4 millones de los dos años anteriores.
Con todo, continúa quedando dinero sin utilizar: hasta ahora, según la información oficial, casi 60.000 euros, que es más de lo que recibirá este año la Fira del Llibre de Valencia para su mantenimiento. Y falta la resolución de las ayudas sobre el millón de euros que pone el ministerio.
La convocatoria de estas últimas se publicó hace solo unos días y el plazo que se daba a las bibliotecas para presentar facturas era de quince días. Con ese corto margen y a la vista de lo ocurrido los últimos años no parece difícil deducir que una parte importante de ese millón va a ir de vuelta a Madrid. En 2009, por ejemplo, se quedaron sin utilizar más de 200.000 euros.