Los ministerios de Cultura y Finanzas de China se han comprometido a que a partir del año que viene las bibliotecas y museos de arte públicos sean gratuitos para los ciudadanos del país asiático, según señalaron en un comunicado conjunto ambas instituciones.
A finales de 2011, los museos y bibliotecas de nivel estatal y provincial serán gratuitos, y más tarde se hará lo propio con el resto, como instituciones de distrito o locales.
Con esta medida, museos y bibliotecas de China buscan hacer frente a las críticas de la opinión pública, que les acusa de buscar beneficios económicos y servir sólo a la elite académica, en lugar de a la ciudadanía en general.
El museo más conocido de China, por ejemplo, situado en el interior de la Ciudad Prohibida (antiguo palacio imperial) llega a cobrar hasta 100 yuanes (más de 10 euros ó 13,5 dólares) a los visitantes chinos y extranjeros, un precio que muchos consideran excesivo en un país donde el poder adquisitivo aún es considerablemente menor al de las naciones desarrolladas.