Pocas personas lucen un currículum más convincente para llevar adelante la Biblioteca Nacional. Sin embargo, Milagros del Corral decidió abandonar hace algo más de un mes ese puesto, cuando desde el Gobierno se decidió pasar la Biblioteca de dirección general a subdirección. Su decisión contó con muchos apoyos dentro y fuera de la casa. Ahora, jubilada, ha vuelto a trabajar para la UNESCO de forma independiente.
Creo que es un menosprecio para la Biblioteca por parte de quienes han tomado la decisión. Es una medida que no significa ningún ahorro y que forma parte de esas urgencias con las que trabajan los políticos y de falta de rigor intelectual. Pensaron que con esto se armaría menos jaleo que con otras cosas. En fin, es esa lógica que cuesta entender porque no siempre coincide con la lógica de las cosas. También estoy convencida de que esto es una situación que será coyuntural y que la Biblioteca Nacional, más pronto que tarde, recuperará su status.
Me resultó grato, y en cierta medida sorprendente, porque fue un movimiento del mundo de la cultura en general y también del mundo de internet. Los jóvenes, que a lo mejor nunca han pisado la BN, sintieron esto como una agresión. Para mí ha sido muy agradable. La verdad es que fue un momento difícil porque sentí mucho tener que tomar esta decisión; estaba encantada en la Biblioteca, estábamos llenos de proyectos, con cosas que me apasionaban; pero lo hice porque era lo único decente que yo podía hacer. Pero ha sido muy confortador ver que otra gente había hecho la misma lectura que yo. Eso me ha hecho pensar que quizás en este período habíamos tenido éxito en acercarnos a la sociedad.
Dimisión
By Anónimo (no verificado)En mi opinión Milagros del Corral no hubiera tenido que dimitir, habría tenido que quedarse al pie del cañón y agurdar tiempos mejores. Dimitir es la solución fácil.