MAR
29 ENE
2013
11:56H

Ana María Matute: "Si no fuera escritora, sería bibliotecaria"

La escritora y académica Ana María Matute ha dicho hoy, en la inauguración de la biblioteca pública de Madrid que lleva su nombre, que si no fuera "escritora" sería bibliotecaria, porque es ahí, entre su "familia", donde se siente mejor.

"Una biblioteca es donde yo me siento mejor siempre, entrar en una biblioteca es encontrarme en mi hogar más mío", ha dicho la escritora barcelonesa, que se ha declarado "orgullosa, contenta y emocionada" de que esta nueva infraestructura cultural madrileña lleve su nombre.

Matute ha recorrido durante una hora las distintas dependencias de la biblioteca junto la alcaldesa de Madrid, Ana Botella -que se turnaba con el hijo de la escritora, Juan Pablo Goicoechea, para conducir su silla de ruedas-, el delegado madrileño de Las Artes, Fernando Villalonga, y el director de la Real Academia Española, José Manuel Blecua, entre otros.

Tras comentar que hablar no es lo suyo y que además no se encontraba del todo bien a causa de unos vértigos que no se los desea a nadie, la autora de "Olvidado Rey Gudú", su novela preferida de entre las suyas, según ha confesado, ha recordado la "emoción" que sintió cuando entró por primera vez en una biblioteca y percibió "el silencio de palabras calladas" que allí reinaba.

"Tenemos aquí el mejor patrimonio que se puede dejar a los hijos, que es esta gran herencia de nuestra lengua, nuestras ideas, nuestras palabras encerradas en este mundo de papel que sé que se está acabando pero que nunca se acabará", ha afirmado la escritora, que ha añadido: "Una tableta no te da el olor del papel ni ese ruidito al pasar las hojas, pero el caso es que se lea".