Es una de las bibliotecas más antiguas de la ciudad y también una de las más valiosas, aunque la importancia de su colección no se conozca demasiado fuera del lugar en que se custodia: el instituto Séneca. Los fondos bibliográficos arrancan del siglo XVI e incluyen incunables, aunque hay obras importantes de todas las épocas históricas.
«Siempre percibí a mi padre como un observador de las cosas pequeñas, pero la vida le obligó a ser un hombre de acción». Así define su hijo Dimitri a José Fernández Sánchez, el escritor y bibliógrafo mierense fallecido el pasado 9 de noviembre, en Madrid, a la edad de 86 años. Además de un sensible y afectuoso bibliotecario y profesor, este asturiano fue muchas otras cosas. Fue «niño de la guerra», evacuado a Moscú con sólo 12 años, y oficial del ejército soviético durante la II Guerra Mundial.
La biblioteca municipal Varela Jácome de Lalín acoge a partir de hoy la actividad Bibliotecario por un día, que se celebrará en horario de mañana de 11 a 12.30 horas. Está dirigida a todo el público a partir de los seis años, aunque en la prescripción destacan los niños y jóvenes, alguno de los que repetirá experiencia puesto que participó ya en anteriores ediciones.
En 1932, cuando los nazis ascendieron al poder en Alemania, un bibliotecario judío en Fráncfort publicó un catálogo de 15 mil libros que había coleccionado laboriosamente durante décadas.
Enlistaba los textos clave de un campo nuevo llamado la Ciencia del Judaísmo, en el cual expertos analizaban la filosofía y cultura de la religión como estudiarían las de las antiguas Grecia o Roma. La escuela de pensamiento se volvió la base de los estudios judíos modernos en todo el mundo.
La provincia de Córdoba se sitúa en una posición media dentro de la comunidad andaluza por el número de bibliotecas públicas, el 11% de la comunidad autónoma, y la actividad que en ellas se realiza. No obstante, una encuesta publicada recientemente por la Consejería de Cultura, relativa al año 2009, indica que los centros cordobeses son los que menos profesionales de la máxima categoría ocupan en este servicio, con 22 bibliotecarios profesionales de los 386 que trabajan en Andalucía, lo que supone solo un 5% del total.
El funcionario del Ayuntamiento de Ibi, Jorge Luis Villanueva Zurita inició ayer una huelga de hambre a las puertas del consistorio para reclamar su vuelta a su puesto de trabajo en la Biblioteca Municipal.
Según señaló el trabajador, en 2004 fue trasladado, sin que se le explicaran los motivos, de su puesto de auxiliar de biblioteca al Almacén de Obras Municipal y posteriormente, al punto de lectura del Centro de Información Juvenil. Tras varias bajas laborales por acoso laboral, una sentencia firme del Juzgado de lo Social número 5 de Alicante en septiembre de 2009 corroboró el acoso denunciado por el trabajador. Además, el INSS contempla la situación de Villanueva como accidente laboral y la Seguridad Social está tramitando un informe en el que pide su invalidez total por las razones citadas.
La transposición de la Directiva de Servicios afecta de lleno a los colegios profesionales. Coincidiendo con ello, un amplio colectivo de documentalistas, bibliotecarios y archiveros abogan por la colegiación. Llevan más de dos años en el empeño y mediante una plataforma intentan divulgar el proyecto.
"Google nos engañó". Peter Brantley, director de la organización bibliotecaria sin ánimo de lucro Internet Archive y ex director de la Federación de Bibliotecas Digitales de EEUU, explica así a Público cómo comenzó su cruzada contra la digitalización de libros del gigante de Internet. Y continúa: "Cuando empezaron, lo hicieron bajo la premisa de que era sólo para búsquedas. Lo que no sabíamos es que durante dos años negociaron con autores y editores para vender estos libros en la Red sin que les demandasen".
Era el momento que Stephanie Rosalia estaba esperando. Bajo su supervisión, un grupo de alumnos de quinto curso se arremolinaba en torno a los portátiles en la biblioteca de la escuela y examinaba allaboutexplorers.com, una página web en la que, sin saberlo los niños, se habían introducido contenidos falsos de forma intencionada.
35 bibliotecarios de Cantabria han firmado el documento que denuncia las graves carencias que padece la red pública de bibliotecas de la región al tiempo que cuestionan «el despliegue» que tanto el Ayuntamiento de Santander como el Gobierno regional están llevando a cabo para la candidatura de la ciudad como Capital Europea de la Cultura.