Todavía hay mucho margen para mejorar. El 54,4% de los andaluces lee libros habitualmente. Ese porcentaje se ha duplicado en las tres últimas décadas, pero Andalucía sigue ocupando los últimos puestos con respecto al resto de comunidades. De hecho, la media nacional está 7,5 puntos porcentuales por encima. Respecto al índice de lectura general, el 87,7% de la población andaluza de más de 14 años declara leer en cualquier tipo de material, formato o soporte impreso o digital. En 2004 ese porcentaje era del 83,3%.
Compartir libros para acercar la cultura. Esta es la idea que la empresa riojana Santos Ochoa se ha propuesto divulgar por todo el país a través del proyecto Biblioteca Solidaria. La iniciativa, basada en la donación de libros a asociaciones, colectivos o agrupaciones con dificultades geográficas o sociales para acceder a librerías o bibliotecas públicas, ha comenzado de momento en La Rioja y ayer desembarcó en la Fundación Hospital de Calahorra.
Tres libros de los siglos XVI y XVII han sido restaurados tras ser seleccionados por su valor informativo e histórico de los fondos que alberga la Biblioteca Juan San Martín de Eibar (Gipuzkoa).
Según ha informado hoy el Ayuntamiento eibarrés en un comunicado, el objetivo es que estos ejemplares cumplan mejor su función de transmisores de información y preserven su importante valor histórico.
Gustan a los niños y conquistan a los adultos. Son los libros ilustrados, que en España gozan de una nueva edad de oro. Frente a la frialdad del 'e-book', los editores tratan de retener al lector mediante auténticas joyas. El secreto es bien sencillo: esmerada edición, un papel cuidado agradable al olfato y al tacto y unas bellas estampas. El género fantástico y los álbumes para niños se prestan a este tipo de volúmenes donde la pintura y la literatura se anudan en un feliz maridaje.
Kindle es el nombre de referencia en el sector de los eBooks, como iPad lo es en el de los tablets -al menos, hasta que Android o el propio Kindle Fire digan lo contrario-. Y no parece que este dominio en el sector de los libros electrónicos vaya a cambiar.
Sin embargo, y a pesar de que Amazon no vendía dentro de las fronteras españolas el dispositivo, son miles los usuarios que se habían animado a importarlo y no es extraño ver a mucha gente en el metro o el autobús Kindle en mano.
La Agencia del ISBN (Internacional Standard Book Number) comenzará a cobrar por sus servicios a partir del próximo 12 de diciembre, tal y como establece el convenio firmado el pasado mes de noviembre entre la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), el Ministerio de Cultura y la Generalitat de Catalunya y que tiene una duración de cuatro años.
Google ha decidido poner orden a todos los libros disponibles para los usuarios en Google Books. Como si de una estantería física se tratara, Google ha colocado todos los libros disponibles en su tienda virtual desarrollada mediante webGL, por lo que no es apta para todos los navegadores. De esta manera, los usuarios podrán ver de forma más dinámica y en un solo golpe de vista todos los libros disponibles ordenados por categorías.
Parecían agentes literarios, incluso colegas de otros países, pero no: les delataba que eran los únicos que iban peinando de forma sistemática los puestos de los editores españoles en la Feria del Libro de Fráncfort, que cerró ayer. Eran los representantes de las plataformas de Google, Amazon y la canadiense Kobo, que iban a la caza descarada de los derechos digitales de los catálogos ante su inminente desembarco en el mercado español.
Tendencia a la baja, hasta un 6,2% de caída, en la venta de libros, como no podría ser de otra manera. El Sistema de Indicadores Estadísticos y de Gestión de la Librería en España realizado por CEGAL en colaboración con la Dirección general del Libro, muestra unos datos «estabilizados» pero «con tendencia a la baja», según ha reconocido Miguel Flamarich, director del Estudio tras analizar la facturación del segundo cuatrimestre de 2011 que alcanza los 170 millones de euros y una ventas de 9.670 379 de libros, según datos del primer barómetro cuatrimestral de la actividad de la librería en España.
En Iowa no se andan con chiquitas. Un usuario de la biblioteca municipal que se retrasó en la devolución de varios libros y películas deberá cumplir una condena de diez días en la cárcel.