El New York Times nos recuerda que a pesar de que el mundo entró de lleno en la era digital, una gran mayoría de sus archivos históricos todavía no han realizado este viaje.
El razonamiento del diario neoyorkino es muy claro. La literatura, el cine, las revistas científicas, los periódicos, los expedientes judiciales, los documentos de interés de las empresas, y tantos y tantos otros se han ido acumulando a lo largo de los siglos. Todos han tenido que ser adaptados a la era digital; es decir, digitalizados. Después ha habido que hacer lo mismo con los documentos que se han ido generando ya en la era digital para encontrar lo que se requiere rapidamente y preservarlo del paso del tiempo.