El humor grueso, la parodia, el chiste fácil y retorcido y la sal gorda, darle la vuelta a los tópicos típicos del mundo mediático de la televisión así como al conjunto de los medios de comunicación de masas desde los años 50 del siglo pasado, la pornografía indigesta, todo ello en conjunto es Bruno, un homosexual austriaco que quiere "hacerse famoso" en Hollywood sin reparar en los medios, desde comprar un hijo hasta adoptar la última causa perdida y caritativa mediática.
Además también podría tratarse de una parodia de la pornografía, y casi más que una paroda se trataría de una crítica sardónica destructiva contra el sexo banal y banalizado tanto por los medios de comunicación de masas como el más reciente medio, internet.