Una sencilla búsqueda, un click con el ratón y en menos de un minuto el contenido que desee está en su ordenador. Hasta el momento pocos españoles usuarios de Internet pueden afirmar que nunca se han descargado un disco, películas o series, pero la piratería va un poco más allá y llega al papel. La Red alberga miles de libros pirateados que debido al avance de los soportes de lectura electrónica se multiplican a pasos agigantados.
Aunque por el momento el libro digital no está lo suficientemente instalado en España, dispositivos como el iPad de Apple suponen un importante impulso para el sector. El problema es, según Antonio Quirós, presidente de la editorial de libros digitales Luarna, que "las editoriales no se han dado cuenta de que la digitalización de contenidos era inevitable y han reaccionado demasiado tarde. El volumen de libros pirateados es tal, que el fenómeno ya es imparable".
La cantidad de páginas que ofrecen libros digitalizados de forma gratuita mediante descargas supera al número de editoriales que han decidido digitalizar sus contenidos para venderlos online. Un buen ejemplo lo encontramos en la Feria del Libro celebrada en Madrid este mes, en el que de las 448 casetas tan sólo dos ofrecían libros digitalizados.
A pesar de que puede que sea demasiado tarde, las cifras sobre piratería online en España han obligado a las grades editoriales a ponerse en marcha frente al nuevo mercado que se avecina. Según un estudio elaborado por la consultora independiente norteamericana IDC sobre la piratería online en España, en 2009 del total de contenidos piratas un relevante 19,7% perteneció a los e-books, lo que supuso 200,5 millones de euros.