Requisitos:
Titulado universitario en archivística o biblioteconomía (o equivalente), con una amplia experiencia en el ámbito de la tecnología documental. Técnico de archivo o documentalista con experiencia acreditada en al menos dos proyectos en los que se haya definido el cuadro de clasificación de una organización mediana-grande en cuanto a tamaño y complejidad. Experiencia en la aplicación de estos conocimientos en la implantación de plataformas de gestión documental.